La escritora y periodista colombiana Laura Restrepo ha asegurado hoy que el premio Nobel portugués José Saramago “nos obliga a mantener los ojos abiertos ante las aberraciones del poder”.
Restrepo recordó que el ser humano” se ve permanentemente amenazado en su entereza” y que, al sacar la cara por él, Saramago “ataca” con ferocidad todo aquello que “lo anula, lo degrada y lo esclaviza”, por lo que “es un escritor consecuente y valiente”, tanto “en vida como en obra”.
Durante la presentación de la obra del escritor portugués, protagonista de la tercera jornada del ciclo Lecciones y Maestros, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Fundación Santillana, Restrepo afirmó que “no por nada es recurrente en su literatura la figura de ese cerco que aisla y asfixia”, contexto presente en obras como en ‘Historia del cerco de Lisboa’ (1989) o ‘Ensayo sobre la lucidez’ (2004)
Sin embargo, puntualizó que el escritor portugués no es pesimista. Lo que pasa, dijo, es que “la realidad es pésima”. De hecho, lamentó la existencia de un “mercado del entretenimiento” que “florece” en “esta democracia light, cuya quintaesencia “atrapa”.
Restrepo criticó la “pseudo-estética nacida de la avidez por vender que se atiene gustosa a una especie de manual de censura y autocensura que tiene como norma lo aséptico y como método lo políticamente correcto”.
“En las antípodas de esta parafernalia de marketing que reduce al ser humano a muñeco de peluche, está Saramago con su gran literatura, que es portentoso tributo a todo cuando en el hombre hay de valioso y de cierto”, señaló la escritora.
La autora de ‘Delirio’ (2005), ganadora del Premio Alfaguara de novela, explicó al público asistente a la tercera jornada del ciclo Lecciones y Maestros que “las novelas de Saramago llegan tan hondo y estremecen de tal manera porque la verdad de su prosa y la belleza de su poesía propician el regreso a casa, a la casa del hombre, de la mujeres, a ese lugar donde por fin somos quienes somos”.
Restrepo señaló que dignidad es la “palabra clave” de la obra del Premio Nobel de Literatura en 1998. “Los actos humanos, empezando por los primarios –copular, orinar, comer, trabajar, descansar- adquieren dignidad y grandeza porque recuperan sentido”, y es justamente esta recuperación lo que le permite a Saramago juntar las piezas del “rompecabezas”.
“Saramago vislumbra la impronta humana hasta en los mínimos gestos cotidianos y en objetos tan insignificantes como un saco de patatas que nos recuerde viejas hambres, y que desde luego no lo son, insignificantes no, porque basta con que hagan parte de la vida del hombre para que tengan significado”, explicó la escritora.
Virginia Maquieira destaca la “vida comprometida con el cambio social” de Saramago
Restrepo y Saramago, protagonizan la tercera y última jornada de la primera cita internacional de la literatura iberoamericana que se celebra en la Torre de Don Borja, en Santillana del Mar (Cantabria), acto que presentó la Vicerrectora de Extensión Universitaria de la UIMP, Virginia Maquieira.
Maquieira definió al novelista luso como un “maestro de vida activa, vida solidaria con los marginados, vida comprometida con el cambio social, imaginando otros mundos y creando realidades”.
“Es notoria su maestría en el quehacer literario, mediante la palabra escrita, hablada y soñada”, aseveró la vicerrectora de la institución académica, quien también se refirió a su “maestría en el pensar”, que se manifiesta en sus 38 doctorados honoris causa concedidos por universidades de todo el mundo.
Como profesora universitaria, además de vicerrectora de la UIMP, Maquieira agradeció a Saramago la labor docente que desempeña y destacó su admiración por la capacidad que el escritor portugués tiene para “ejercer magisterio” también en contextos no académicos.
Por último, tuvo palabras de reconocimiento para la escritora y periodista colombiana Laura Restrepo, autora de obras como ‘Dulce Compañía’(1995) o ‘Delirio’ (2005), “creadora de nuevas realidades, comprometida con el cambio social”.
Carlos Reis afirma que Saramago “cuestionó traumas, mitos y creencias”
Por su parte, el catedrático portugués Carlos Reis afirmó que Saramago “cuestionó traumas, mitos y creencias”. De hecho, aseguró que “indagó un futuro diferente para el destino de las naciones ibéricas, las imaginó en derivas oceánicas o problematizó la figura central del cristianismo”.
Reis, rector de la Universidad de Aberta (Portugal) recordó que el novelista luso no ha cesado de
interrogar a los lectores, a los que desafía con sus ficciones y el tiempo a que ellas se destinan. “Y así imaginó el terror de una ceguera colectiva, generadora de miedos y egoísmos, en escenarios de repulsiva violencia, mucho más allá de la animalidad que la condición humana parecía haber anulado”, añadió.
Reis definió al ganador del Premio Camoes, equivalente al Premio Cervantes en los países de lengua portuguesa, como un “alfarero de las palabras” con las que ha lanzado un puente que “une nuestra lengua”.
Dicho dominio de la Lengua –que “no deja de fascinarnos” – sirve a Saramago, según Reis, para “crear la historia de una nación y de un pueblo que se construye sobre todo desde el esfuerzo anónimo de mujeres y hombres sencillos, tenaces y oscuros, esos a los que la ficción ha sabido rescatar del olvido, acercándolos a la luz de nuestra atención”.