El director del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA), Eugenio Pereiro, ha reconocido hoy en Santander que “la lucha contra el terrorismo internacional durará años”. Por ello, ha abogado por “no caer en la autocomplacencia” de la “presunta eficacia” de los servicios encargados de la lucha antiterrorista.
Con motivo de su participación en el seminario `Terrorismo y seguridad: amenazas y respuestas´, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), aseguró que “podemos estar desmantelando atentados terroristas pero, de alguna manera, caemos en el fracaso cuando ellos -en referencia a los terroristas- cometen un solo atentado ya que eso es un revés para los servicios”.
Pereiro recordó que, “desgraciadamente”, en España sufrimos dos tipos de terrorismo: el nacional “desde hace muchos años” y el internacional, al que ya se venía “combatiendo” desde hace tiempo pero “que nos golpeó dramáticamente el 11 de marzo del 2004”.
En este sentido, alertó de la existencia, junto con el denominado “terrorismo convencional”, de una “amenaza de terrorismo no convencional” que, “afortunadamente, todavía no nos ha golpeado pero que, probablemente, será cuestión de tiempo que tengamos que sufrir de alguna manera en cualquiera de las sociedades occidentales”.
Es más, avanzó que este fenómeno admite multitud de definiciones pero que se caracteriza, en su opinión, por el uso o la amenaza de uso de sustancias de carácter nuclear, químico, radiológico o biológico con el fin último de causar “lógicamente” daños en las personas. Un tipo de terrorismo que, matizó, “todavía no hemos sufrido, aunque en algún escenario ya ha sido intentado y, probablemente, en los próximos años asistiremos a alguna manifestación de esa amenaza”.
Precisamente, en su conferencia sobre `La respuesta de los servicios de inteligencia ante el terrorismo´ hizo también alusión a otra de las “preocupaciones” de los servicios encargados de la lucha antiterrorista como es la “estrategia híbrida” que consiste “básicamente” en el empleo, por ejemplo, de explosivos convencionales para multiplicar el efecto no de esa explosión sino de las sustancias que son dispersadas al ambiente.
Por todo ello, insistió en que “debemos anticipar escenarios, no luchar de forma paralela a las tramas que nos están amenazando”. Así, defendió que “hay que intentar ir más allá” y anticipar aquellos escenarios y tendencias donde se presupone que van a estar trabajando en los próximos meses, en los próximos años, las organizaciones terroristas que hoy, bajo la red Al Qaeda, “nos están amenazando, lo que es el denominado yihadismo internacional”.
Durante su intervención en la UIMP explicó que, en toda investigación policial, el titular o los responsables de la misma tienen que determinar el “momento ideal” en el que hay que desarrollar la fase final de la desarticulación. En este sentido, puntualizó que la lógica hace pensar que ese momento será coincidente con aquel en el que se dispone de todo el material probatorio necesario e, inmediatamente antes, de que se vaya a producir el atentado terrorista.
No obstante, afirmó que, precisamente, el “problema del nuevo terrorismo” es que encontrar ese equilibrio. Sobre todo, concretó porque las nuevas tramas yihadistas, en general, no acceden a los materiales que van a utilizar para la comisión de los atentados hasta el último momento. Así, concluyó, “no disponen de los explosivos con seis meses de antelación”.
Por otro lado, el director del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista aseveró ante los alumnos asistentes al seminario que, “a pesar de que estamos en la sociedad de las nuevas tecnologías, que constituyen un apoyo imprescindible en la investigación, debemos recuperar la captación de información sobre el terreno”.
“Estamos observando cómo determinadas células conscientes de cómo se desarrolla la labor de los servicios, procuran evitar en todo momento la utilización de medios a través de los cuáles podemos llegar a ellos”, relató Pereira quien afirmó que prescinden de teléfonos móviles, Internet o correo electrónico con lo que “las nuevas tecnologías no llevan a la información que nos permita, en un momento dado, saber cuándo tenemos que intervenir”.
Finalmente, apostó porque los equipos conjuntos de investigación sean trasladados también al fenómeno del nuevo terrorismo de carácter internacional con aquellos otros países con los que compartimos diferentes metodologías de trabajo y donde, de alguna manera, “tenemos que trabajar codo con codo”.
De hecho, Pereira reveló la presencia de terroristas entrenándose en el Sahel (África) y que probablemente, están retornándose a sus países de origen y, desde allí, algunos se están desplazando a países en conflicto como Irak donde acceden a través de determinadas rutas, a través de distintos países, con la colaboración de estructuras locales. En este sentido, concluyó que “ellos no conocen fronteras territoriales y no puede ser que los servicios encargados del combate sí conozcan esos límites territoriales y se tengan que ceñir escrupulosamente su ámbito de actuación a cada uno de los países por donde quieren pasar”.
El terrorismo internacional en España
Preguntado por los alumnos del seminario por la posible “yihadización” de los musulmanes que viven en España, Pereira respondió que es cierto que hay actitudes “preocupantes” dentro de la comunidad musulmana en España. Sin embargo, admitió que “afortunadamente la inmensa mayoría de la comunidad musulmana en España no sigue postulados pseudos yihadistas o próximos a los postulados yihadistas sino que son excepciones que se dan en todo tipo de comunidades”.
El director del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista, añadió que “Ceuta y Melilla son casos a parte porque la presencia de población mayoritariamente musulmana es evidente”. Entonces, comentó, aunque solo sea por razones estadísticas, evidentemente, sí nos podemos encontrar posturas más radicales que en otras comunidades del territorio español, “básicamente por la concentración de la población”.
No obstante, insistió en que, “afortunadamente no observamos una preocupación en cuanto a la presencia de la comunidad musulmana sino que tenemos elementos radicalizados que intentan radicalizar a otros pero que no representan más allá de un porcentaje minoritario”.