La directora de la Línea de Adicciones del Instituto de Atención Psiquiátrica y Adicciones del Hospital del Mar de Barcelona, Marta Torrens, ha destacado hoy en Santander que “alrededor del 50% de los pacientes que están pidiendo tratamiento de desintoxicación en nuestros centros presentan patología psiquiátrica, además de la adictiva”, asegurando que el riesgo de padecer esta patología dual es “más frecuente” en el caso de las mujeres.
Torrens aseguró que en estos casos los trastornos psiquiátricos más frecuentes son los depresivos, que afectan al 35%, si bien los casos de trastornos de la personalidad alcanzan el 40% y aumenta el caso de los psicóticos, que afecta al 20% de los pacientes.
La experta, que dirige en la UIMP el Encuentro ‘Salud mental y adicciones’, destacó que la asociación de drogas y problemas mentales es “larga”, si bien “cada vez nos presenta más problemas”. Afirmó que las sustancias más consumidas en la actualidad son cannabis y cocaína, drogas que se asocian a problemas psiquiátricos “porque por sí mismas pueden provocar problemas que no hubieran aparecido si no se hubieran consumido”, resaltando además que se dan casos de pacientes con problemas psiquiátricos que “con mucha frecuencia están consumiendo este tipo de sustancias”.
En su opinión es “fundamental” conocer la envergadura de esta doble patología, para así avanzar “en la detección y en el desarrollo de terapias individuales”, pero también en “los servicios que ofertamos” para que cubran este doble diagnóstico.
Sobre los riesgos del consumo de droga a edades tempranas, Torrens afirmó que tomar cannabis antes de los 15 años puede provocar la aparición de psicosis “que no hubiera aparecido sin consumo”. La edad de inicio es “muy relevante”, por lo que apostó por “intentar conseguir un consumo más retardado para frenar problemas de adicción y trastornos psiquiátricos” en los menores.
Por su parte, el subdirector general de Relaciones Institucionales de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Francisco Pérez Pérez, destacó los 21 años de esta iniciativa y el esfuerzo de las administraciones públicas, ONG’s y fundaciones. En su opinión, “hay que elevar la percepción del riesgo que supone el abuso en el consumo de drogas”, recordando que el Plan Nacional “fundamentalmente quiere poner de manifiesto que tomar drogas no es inocuo, que supone riesgos que hay que sumir y ante los cuales hay que presentar una respuesta social que no es sólo la de los dispositivos preventivo, educativo o sanitario, sino una conciencia de la sociedad si está dispuesta a tomar drogas de forma abusiva con los problemas que genera”.
Asimismo, el director general de Salud Pública del Gobierno de Cantabria, Santiago Rodríguez, afirmó que los trastornos de la salud mental y las adicciones son dos conceptos “tan íntimamente relacionados” que muchas veces “nos cuesta reconocer cuál es la causa y cuál es el efecto”. Destacó que la coexistencia de estos consumos de drogas con enfermedades mentales es “un fenómeno que está en incremento” y relacionado con “el aumento de consumos de sustancias como cannabis, cocaína y otros estimulantes que en las ultimas encuestas, a pesar de toda la información, siguen en aumento”.
Señaló que las características del comportamiento de las drogodependencias están siendo un incremento del consumo, “especialmente cocaína y cannabis”, una disminución de la edad de inicio y de la percepción del riesgo. Rodríguez consideró “preocupante” la permisividad de la sociedad, porque “mientras no consigamos poner en su justa medida el problema de los efectos del consumo, difícilmente vamos a poder abordarlo”.
Según datos aportados por el director general de Salud Pública, Cantabria ha pasado de registrar hace 15 años todas las demandas por heroína a que ahora sean 29,3% por cocaína, un 22,1% por alcohol y un 43% por heroína, mientras que la demanda de tratamiento por cannabis es “muy baja”, dato que “nos vuelve a hablar de la baja percepción del riesgo, cuando los estudios hablan de los problemas que produce”.
En el último trimestre del año 2006, el 2% de las personas atendidas en urgencias en los hospitales de Cantabria consumían sustancias psicoactivas y de ellas un 29% eran policonsumidores, “datos para dimensionar el problema”.
Asimismo Rodríguez relató los datos de la Encuesta Domiciliaria de consumo de drogas en Cantabria 2005. Así, el 7,3% de la población de entre 15 y 64 años ha probado la cocaína y un 0,7% es consumidor habitual, mientras que el 25,9% de la población cántabra ha probado el cannabis y lo consume de forma habitual.