Representantes sanitarios de Cantabria, Andalucía y Cataluña, han abogado hoy en Santander por “la introducción de la vacuna contra el virus del papiloma humano en el calendario de vacunaciones”, y afirman que “lo apoyarán en el Consejo Interterritorial de Salud”.
Así lo han afirmado en una mesa redonda, el director general de Salud Pública del Gobierno de Cantabria, Santiago Rodríguez; la directora general de Salud Pública de la Junta de Andalucía, Josefa Ruiz, y la subdirectora de Promoción de la Salud de la Dirección General de Salud Pública de la Generalitat de Catalunya, Carmen Cabezas, en el curso organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), titulado ‘Vacunar contra el virus del papiloma humano: implicaciones de una decisión’.
“Debemos incluir la vacuna en los calendarios”, consideró Cabezas, debido a que, de lo contrario, “solo podrán acceder a ella personas de clase alta”, por motivo de su “elevado coste efectividad”, comprendido entre “300 y 450 euros”.
Para contextualizar esta afirmación, indicó que vacunar a un niño en Cataluña, supone a la Administración “215 euros, teniendo en cuenta sólo el coste de las vacunas”. La subdirectora agregó que hay actividades preventivas incluidas en la práctica clínica “mucho más caras”, como por ejemplo, “la hipercolesterolemia”.
Asimismo, Cabezas explicó el procedimiento a seguir a la hora de introducir nuevas vacunas en el calendario, insistiendo en que es necesario “seguir” las decisiones del Consejo Interterritorial. Éste, explicó, tiene en cuenta una serie de “factores”, como por ejemplo, “si se trata de un problema de salud pública”, algo que, puntualizó, “se mide en cifras”, o “cómo puede repercutir su inclusión”.
Por otro lado, el director general de Salud Pública del Gobierno de Cantabria, defendió, además de la introducción “prudente de la vacuna”, la importancia de realizar un “esfuerzo de aportación de información a la sociedad y de precaución en el manejo de la terminología”, debido a que, según señaló, la población podría entender que se trata de “una vacuna contra el cáncer”, cuando esta afirmación “no es cierta, tiene muchos matices”.
Es difícil explicar a una mujer que “un cáncer que se puede prevenir”, no se va a hacer “por cuestión de cifras”, declaró Rodríguez, quien expuso además, que con la inclusión de la vacuna, en Cantabria, se podrían reducir a la mitad el número de muertes al año producidas por este virus.
“Existen muchas incertidumbres en torno a la eficacia de la vacuna”, dijo Rodríguez, como por ejemplo “su duración o el efecto de sobre los hábitos sexuales de los jóvenes”, y sobre todo, destacó el director general de la Salud Pública, las “consecuencias de su gasto en otros programas”, debido al coste que supondría para el presupuesto de la Salud Pública.
En este sentido, Rodríguez confesó que “no comprende”, por qué la compra de vacunas “está en el presupuesto de salud pública, y no en el gasto de farmacia”, ya que, continuó, “las políticas de Salud Pública no son la gestión del calendario de vacunas”.
Por su parte, la directora general de Salud Pública del Gobierno de Andalucía, explicó “todo lo que conlleva la toma de decisiones” en el ámbito de la Salud Pública, y resaltó el papel de “los actores” que intervienen en el proceso.
El primer “actor” que explicó Ruiz fue “el ciudadano”, el cual, según la directora, tiene “tolerancia cero” al riesgo externo, y demanda “seguridad y cuidado de su salud”. En este sentido, consideró que existe una “falta de responsabilidad de los ciudadanos”.
El “sector económico” fue el segundo de los factores que comentó Ruiz. A este respecto, criticó, por una parte que “su único objetivo es la rentabilidad económica”, y por otro lado, que en ocasiones “no asumen su responsabilidad social”.
Con respecto a “las Administraciones”, tercer actor, insistió en que la credibilidad que le otorgan los ciudadanos es “controvertida”, y además, “tenemos mala debilidad ante la opinión pública”. También comentó que “falta un pacto político sobre Seguridad Pública”.
En los “medios de comunicación”, cuarto elemento del proceso, “prima el sensacionalismo y la búsqueda del minuto de gloria”, dijo Ruiz. Además reprochó que tiendan a buscar “culpabilidad”, lo cual implica que creen situaciones de “alarma” en la sociedad.
Como último factor, explicó el “conocimiento científico”, el cual, subrayó, es “muy complejo” debido a que está en “constante avance”. En este ámbito, señaló que “no tienen compromiso con la sociedad”, y añadió, que muchas veces “sólo atienden a su verdad”.
Desde la Administración “debemos velar sobre todo por el interés de lo público”, afirmó la subdirectora general de Salud Pública de la Junta de Andalucía, y concluyó enumerando sus “deberes” en caso de que se aprobara la introducción de la vacuna: “elaborar un plan de comunicación, formar profesionales y hacer un esfuerzo económico”.