Susan George, miembro del Instituto Transnacional de Ámsterdam y autora del Informe Lugano sobre el impacto social de la globalización económica, ha admitido hoy en Santander que le sorprende “muchísimo” que Europa y EEUU se queden atónitos por el “fenómeno de la inmigración” del que “somos totalmente responsables”.
De hecho, en el transcurso de un desayuno informativo, previo al inicio del Encuentro `La segunda globalización. Saint Dennis Vs. Sur de Madrid´ que hoy se celebra en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), aseguró que “durante 25 años hemos obligado a los países de África a arriesgarse de forma peligrosa para llegar a nuestras costas y al servicio del pago de una deuda pública cada vez más importante”.
“Cada minuto que pasa todos los países subsaharianos están pagando 28.000 dólares sólo como servicio de la deuda”, relató George, quien se preguntó cuántas escuelas, clínicas, carreteras o infraestructuras se habrían podido construir con ese dinero. Es más, puntualizó que “esto lo hemos hecho durante años” y anunció que “la deuda que en el año 1980 representaba 540 mil millones de dólares hoy en día, la misma deuda, asciende a 2.600 millones de dólares, es decir, cinco veces más”.
George habló además de la agricultura donde, a su juicio, “estamos haciendo dumping en todos los mercados, con lo cual los agricultores no pueden sobrevivir con su propia producción”.
Por todo ello, concluyó ante Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Fundación Cultura de Paz; José Manuel Gómez Bravo, vicepresidente del Instituto de Cultura del Sur; Fernando Ballestero, embajador de la Delegación de España ante la OCDE; Antonio Canales, bailarín; y Salvador Ordóñez, rector de la UIMP, presentes también en el encuentro con los medios, que “no hemos hecho nada positivo para aquellos países y después nos sigue sorprendiendo que aquella pobre gente intente huir de sus países y llegar al Norte”.
En los mismos términos se expresó también el ex director general de la UNESCO y presidente de la Fundación Cultura de Paz, Federico Mayor Zaragoza, quien afirmó que el concepto de desarrollo, propuesto en 1954 por Naciones Unidas y que era entendido como un intento de repartir mejor los beneficios del progreso, “ha sido un fracaso estrepitoso de la historia contemporánea”.
Así, recordó que en el año 1974 los países más ricos dijeron en la Asamblea General de Naciones Unidas que darían el 0´7 por ciento de su PIB a los países en crecimiento. Una medida, a su juicio, “muy razonable” pero que, sin embargo, “no se ha cumplido salvo alguna excepción como los países nórdicos ya que el resto de los países, que no cumplieron con este objetivo, lo suplieron con préstamos concedidos en condiciones draconianas que implicaban la privatización, la disminución de efectos administrativos y el negocio de las infraestructuras”.
En definitiva, según Mayor Zaragoza, “no se ha sabido compartir” porque los países en lugar de enriquecerse y capacitarse se han explotado y empobrecido y por ello, “ahora tenemos que restablecer una solidaridad sostenible”. Eso sí, para conseguirlo, afirmó, “lo primero que tenemos que tener es otra vez unos valores universales que nos guíen y que son los derechos humanos”.
“Tenemos que restablecer la justicia, la libertad y la igualdad radical”, relató el presidente de la Fundación Cultura de Paz, quien calificó como prioritario la “incorporación masiva de quienes estaban en nuestro país para, después, normalizar la situación ayudando a que las condiciones de vida de los lugares de origen sean mínimamente dignas”.
Por su parte, el rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Salvador Ordóñez, quien presidió el desayuno informativo y también el acto inaugural del Encuentro `La segunda globalización. Saint Dennis Vs. Sur de Madrid´ al que también asistió el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, aseguró que el de hoy “es un día un poco especial” y por ello agradeció al Instituto de Cultura del Sur el hecho de que escogiese la UIMP para presentar el proyecto Ciudades No Gueto.
Precisamente el vicepresidente del Instituto de Cultura del Sur, José Manuel Gómez Bravo, habló de este proyecto pionero en Europa que pretende mostrar cómo un espacio en el Sur de Madrid, formado por seis ciudades, ha conseguido en 20 ó 30 años convertirse en un ejemplo de cómo los flujos migratorios, internos y externos, han sido entendidos y tratados como un “efecto de suma, de riqueza de capital intelectual”.
Además, avanzó que el Instituto de Cultura del Sur está trabajando con la Federación Española de Municipios para alcanzar en el plazo de un año que cien nuevas ciudades sean declaradas “abiertas”, de buenas prácticas de la segunda globalización o solidaridad sostenible porque “el mestizaje es un efecto suma para nosotros”.
En este sentido, Gómez Bravo comentó cómo desde hace 30 años el Sur de Madrid “que estaba llamado a ser Saint Dennis” se ha convertido “gracias al impulso de la ciudadanía en un espacio referencial de calidad de vida por varios conceptos”. Así, relató cómo, en este momento, cada ciudad del Sur de Madrid no sólo no tiene tasa de paro, sino que, además, cuenta con espacios escénicos, cinco universidades, bibliotecas, zonas WI-FI y “todo acompañado de un mestizaje interior, la segunda generación, iniciada en los años 70, que se ha integrado absolutamente en todos los conceptos”.
Sobre el “fenómeno de Saint Dennis”, George defendió que “no ha tenido nada que ver con la religión aunque algunos medios han hablado de luchas entre musulmanes y cristianos”. De hecho, defendió la idea de que “ha sido una llamada de ayuda a la República Francesa” que “ha fallado, no ha estado a la altura” porque “los jóvenes de Saint Dennis, como todos, quieren un trabajo normal, bien remunerado y no estar incluidos en una población con un 40 por ciento de paro”.
También Fernando Ballestero, embajador de la Delegación de España ante la OCDE, hizo alusión al “caso Saint Dennis” que, a su juicio, “no es el único caso ni será el último”. Es más, comentó cómo el problema de la inmigración y de la integración es un tema prioritario para la OCDE, porque los movimientos migratorios que en los últimos seis años han generado 20 millones de desplazamientos, se ha producido un fenómeno en aumento que consiste en lo que algunos analistas han denominado el “cuarto mundo”. Es decir, las grandes zonas que surgen en torno a los grandes conglomerados urbanos y “que genera muchos problemas”.
Finalmente, el bailarín Antonio Canales admitió que le gusta que las personas que miran desde el Sur “no miremos desde abajo, sólo desde el Sur” y explicó que “si cada uno ponemos la mano en pecho, trabajamos fuerte y miramos con igualdad a la otra persona, independientemente de cuál sea su religión, entonces, podremos empezar a hablar de igualdad”.
Por ello, a preguntas de los periodistas sobre los incidentes registrados en Alcorcón, Canales afirmó que es “una anécdota de lo que pasa en el Sur de Madrid”. De hecho, recordó que su obra `Torero´, de la que se han hecho mil representaciones en Europa y en el mundo, “los primeras representaciones fueron en Móstoles, Alcorcón, Leganés y esos niños que tuvieron la suerte de ser los primeros en ver una obra triunfadora es la mejor forma de ver lo que hacemos en estos lugares”, finalizó.
