El director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, ha defendido hoy en Santander, en materia de medicamentos “las marcas frente a los genéricos” ya que, según insistió, “son más importantes en la actividad económica”.
Así lo afirmó Arnés en declaraciones a los medios de comunicación con motivo de su participación en el curso ‘El compromiso del sector en la sociedad: responsabilidad social e innovación y marcas farmacéuticas’, que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). En el acto intervino también el director general de recursos sanitarios de Cataluña, Rafael Manzanera.
Arnés explicó varios argumentos para la defensa de “la marca farmacéutica”. El primero al que se refirió fue que la marca “representa el compromiso y el esfuerzo del sector con la investigación y el desarrollo”. Sin embargo, lamentó, la marca en los medicamentos “no goza del mismo reconocimiento que este mismo elemento en otros productos”.
Asimismo, el director consideró que “es lo que permite trasladar a la sociedad el resultado de una actividad intensiva en investigación” y atribuyó esta objeción a la “ausencia de políticas en España que reconozcan la innovación que lleva a cabo este sector”.
El director señaló a su vez los “valores” que representa la marca farmacéutica frente a la prescripción por principio activo, entre los que destacó “el de garantía, identificación y confianza”, y recordó que, además, permiten que el consumidor “identifique con claridad mediante la marca todo tipo de productos y servicios”.
En su último argumento, se refirió a la “función sanitaria que cumple” y explicó que de esta forma, “favorece la adherencia al tratamiento y eleva la confianza que debe existir entre paciente, médico y producto”, a niveles que, según indicó Arnés, son “muy beneficiosos” para la patología tratada.
Teniendo en cuenta todas estas “ventajas” de la marca farmacéutica, Arnés abogó por “la modificación del artículo 85” de la Ley General del Medicamento que, según explicó, dice que “en el que en caso de igualdad de precio, y cuando se prescriba por principio activo, obligatoriamente se debe dispensar el genérico, en detrimento de la marca”.
“Es muy difícil”, dijo el director, “que la ley pueda modificarse” en los cuatro meses de actividad parlamentaria restantes en esta legislatura, y añadió que “debería haber mantenido un equilibrio entre la contención del gasto y el desarrollo de la innovación”, algo que a su juicio “no ha existido”, debido a que “ha habido una tendencia a velar por los intereses económicos del gasto público frente a los industriales”.
“El genérico no contribuye al desarrollo científico y técnico, mientras que la marca sí”, insistió Arnés. Además, concretó que debido a que existe el sistema de precios de referencia, “hay una obligatoriedad de rebajar el precio al precio del genérico, por lo que ya no hay ahorro correspondiente a esa práctica de prescripción del genérico”.
Con respecto a las modificaciones en el Ministerio de Sanidad, el director general de Farmaindustria transmitió que “tenemos expectativas” de que en las próximas semanas “podamos trasladarles nuestras demandas”, las cuales, puntualizó, son “sobradamente conocidas por las administraciones”.
En este mismo sentido, indicó que con el nuevo ministro “se abre una nueva etapa” y agregó que es necesario “un diálogo”, en el que las dos partes encuentren “puntos de acuerdo beneficiosos para la industria farmacéutica”.
Preguntado por los trescientos millones que farmaindustria propuso destinar al Gobierno para enfermedades raras, con la condición de que frenara los genéricos, Arnés mantuvo que la propuesta “sigue abierta” y los nuevos responsables “están analizándolo”. Defendió además, que se trata de una aportación de la que “nos beneficiamos absolutamente todos: la industria, los pacientes, los investigadores y las autoridades sanitarias”.
Para finalizar su intervención, el director general aseguró que la industria farmacéutica realiza “todo lo que está en sus manos”, para de esta forma, “conseguir nuevos medicamentos que permitan combatir el dolor, paliar la enfermedad, curar y salvar vidas”. “En ese sentido, el compromiso de la industria con la innovación es absolutamente incuestionable”, dijo Arnés.
Por su parte, el director general de recursos sanitarios de Cataluña, Rafael Manzanera, defendió que “la industria farmacéutica en nuestro país es una fuente de gran impacto económico, en empleo, y en I+D”, y añadió que “España necesita de una industria potente, moderna, que desarrolle estrategias de investigación lo más avanzada posible” y los gobiernos deben hacer “todo lo posible para fomentar esa situación”.
Al ser preguntado por los motivos por los cuales Cataluña no ha apostado por prescribir medicamentos genéricos, Manzanera respondió que “un porcentaje muy alto de la industria farmacéutica se encuentra en Cataluña”. Precisamente por ese motivo, señaló, existe “un mayor diálogo con el sector”.
Por último, Manzanera expuso “su intención de equilibrar los incrementos sostenibles para la Administración”, todo ello “sin perder un ápice de innovación”, en lo que a la industria se refiere, concluyó.
