El presidente de la Confederación de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de la Universidad de Oviedo, Juan Antonio Vázquez, ha insistido hoy en Santander en la necesidad de que exista un decreto que marque las pautas para elaborar los nuevos planes de estudio y para avanzar en el proceso de adaptación de la universidad española al Espacio Europeo de Educación Superior.
De hecho, en un encuentro con los medios, con motivo de su participación en el Encuentro `Formación y transferencia de conocimientos: renovando el diálogo entre la universidad y la empresa´, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), recordó que, antes de verano, ya se discutió sobre ese documento del que “quedan pendientes observaciones que hemos hecho”.
Así, avanzó que, este comienzo de curso, “vamos a gastar unas energías más para tratar de cerrar ese documento y para pulir aspectos que tienen que ver con un punto crucial como son las titulaciones con atribuciones profesionales reguladas por ley”. Además, reconoció que espera que, en el plazo del arranque de curso, “dejemos cerrado esto para que dispongamos del marco normativo que nos permita ponernos a trabajar a las universidades”.
Precisamente, preguntado sobre la postura de las universidades españolas en la implantación de los títulos universitarios en el Espacio Europeo de Educación Superior, Vázquez respondió que confía en que este año “cerremos definitivamente la fase de diseño en la que hemos empleado mucho esfuerzo, bastante debate y tiempo y que este inicio de curso marque finalmente el cierre de un decreto que marque la estructura de la reorganización de las enseñanzas”.
“Confío en ello y que, de este modo, cerremos esa etapa, pasemos del diseño a la obra y que nos pongamos las universidades a elaborar los planes de estudio”, relató Vázquez, quien insistió en que “tenemos un horizonte de 2010, pero yo creo que no hay que hacerlo todo en el primer momento sino gradualmente en varios años”.
En este sentido, afirmó que aunque las universidades españolas “estamos en condiciones de hacerlo”, vamos a necesitar ayuda pero no sólo de recursos sino de comprensión y apoyo social” para lo que es necesario, en su opinión, hacer, a partir de ahora, una labor “muy pedagógica” de lo que el Espacio Europeo comporta tanto al conjunto de la sociedad universitaria como de la sociedad a los que “resulta todavía un poco enigmático”.
Vázquez aseveró que, seguramente, en medio de muchos debates internos, “hemos olvidado que lo que se pretende es que haya más movilidad en Europa, que los estudiantes puedan moverse, que los títulos sean reconocibles, que haya una universidad que supere fronteras, que tengamos unos nuevos métodos pedagógicos y que sirva para hacer una oferta de enseñanza mucho más adaptada a las demandas de la sociedad de nuestros días”.
Sobre la posible existencia de un catálogo de títulos que recoja las nuevas titulaciones surgidas de la adaptación de la universidad española al Espacio Europeo de Educación Superior, el rector de la CRUE puntualizó que “la opción que ha tomado el ministerio, finalmente, no es la de que exista un catálogo sino que haya capacidades por parte de las universidades para proponer títulos”
Interpelado también por las ingenierías técnicas, Vázquez explicó que, antes del verano, hubo una reunión del ministerio, con los rectores y los colegios profesionales en los que se llegó a algunos puntos de acuerdo que permiten avanzar en el sentido de que haya unos grados de ingeniería con la posibilidad, además, de que en el ciclo de máster se añadan algunas atribuciones profesionales.
En la misma línea, a preguntas de los periodistas en relación con los títulos antiguos, insistió en que “mantienen plenamente su vigencia y no hay necesariamente porqué transformarlos a otros ya que un licenciado actual seguirá siendo un licenciado toda la vida”. En todo caso, concluyó, “habrá que prever unos mecanismos de transición para las personas tituladas universitarias que deseen continuar otros ciclos sus estudios”, algo que, a su juicio, depende exclusivamente del Ministerio de Educación y Ciencia.
Por su parte, el rector de la Universidad de Granada, David Aguilar, se refirió a las principales conclusiones del Encuentro celebrado ayer y hoy en la UIMP entre las que destacó la idea de que, “hasta ahora, no se ha hecho mal por dos razones”. Así, comentó cómo las universidades han preparado el futuro ya que hay un número “importante” de titulados superiores en nuestro país que ha accedido de un “modo adecuado” al mercado de trabajo.
También, que “la universidad española se está adaptando a las nuevas demandas sociales y conectando razonablemente con las empresas”, de las cuáles un 30 por ciento de las que hacen innovación lo consiguen de la mano de la universidad, “una cifra baja pero un buen punto de partida”.
Aguilar recordó las declaraciones efectuadas en este mismo foro por el presidente de la CRUE quien afirmó que, “si hasta ahora, hemos podido estar más o menos de espaladas a la empresa, en algunos casos incluso de espaldas a la sociedad, es cierto que, desde hace años ya estamos unos al lado de otros y lo que hace falta es que empecemos a ir juntos para trabajar en la misma dirección”.
Por ello, abogó por una colaboración “más estrecha” en esta nueva era entre empresa y universidad, “con visión de futuro porque el establecimiento de la nueva era va a tardar décadas y lo que hace falta es mucho equilibrio para que el conocimiento sea un factor de desarrollo y bienestar”.
El rector de la Universidad de Granada afirmó que “lo demanda la sociedad es una formación específica” lo que a su juicio exige que, además de contenidos, se incorporen competencias para hacer títulos “donde se sepa qué es capaz de hacer un titulado o qué debe ser capaz de hacer”.
Por último, Ángel Gabilondo, rector de la Universidad Autónoma de Madrid, defendió la realización de Encuentros como el celebrado en Santander “que son espacios de confianza donde podemos hablarnos directamente y conocernos mejor porque estamos en la sociedad del conocimiento y es espectacular el desconocimiento que tenemos entre nosotros, también entre empresas y universidades”.
Gabilondo quien se definió como “muy optimista” respecto al futuro, advirtió que “dos de cada tres empresas no se ha acercado jamás a la universidad y que, cuando tienen fondos y quieren encontrar personas valiosas, se acercan a la universidad para encontrarlas” por lo que concluyó que “es importante que se rompa esta desconfianza”.