El presidente de la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF), Rubén Candela Ramos, ha afirmado hoy en Santander que, “desde el punto de vista del contribuyente”, el impuesto de sucesiones en Cantabria es “envidiable”. Asimismo, ha comentado que las Comunidades que “más gravan son Cataluña, Andalucía y Extremadura”.
Candela Ramos, que participó en una rueda de prensa posterior a su intervención en el Encuentro ‘Imposición patrimonial y sucesoria. Diferencias territoriales y oportunidades para el contribuyente’ organizado por la UIMP, aseguró que el uso que han hecho las distintas Comunidades Autónomas de su capacidad normativa en el impuesto de sucesiones ha creado unas “profundas desigualdades entre ciudadanos que asisten desconcertados a enormes diferencias de tributación según la zona en la que residan”.
Referente a la tarifa del impuesto explicó, además, que “no está adaptada a los tiempos actuales”. Esta tarifa, añadió, “procede del año 1987 cuando las bases declaradas eran muy bajitas”. En este contexto, añadió que, por el contrario, “ahora las bases son reales y sobre ellas los tipos de gravamen pueden llegar a suponer más de un 70 % en determinados casos”.
El presidente de la AEDAF y director del Encuentro incidió también en la presión fiscal indirecta que la Agencia Tributaria “está metiendo en forma de obligaciones formales”, que, según dijo, “sigue aumentando”, por lo que solicitó “cuantificar el coste que atender esa presión supone para la economía nacional”.
Para terminar, Candela Ramos, hizo hincapié en “lo odioso” del impuesto, ya que la carga tributaria “se une a un momento en el que se produce una carga afectiva”. En este sentido, abogó por “buscar otras alternativas sin llegar a suprimirlo” como “tributar en renta una adquisición mortis-causa”, concluyó.
Por otro lado, la vicepresidenta de la Asociación Española de Asesores Fiscales, Neus Sala, indicó que el impuesto “podría desaparecer”, pero no tanto por su “impopularidad”, señaló, sino “más bien por el hecho de que la competencia que se ha abierto entre las distintas Comunidades Autónomas lo reduzca y haga que de forma natural tienda a su desaparición”.
En la misma línea, detalló que la desaparición del impuesto se “evitaría” si la Administración del Estado, que es la única que tiene competencia normativa para abordar una reforma en profundidad, “lo reconsidere y lo rebaje”.
