El presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), Javier Aranceta, ha afirmado hoy en Santander que el programa impulsado por el Gobierno contra la obesidad infantil – Perseo- debe ser una “acción permanente” y no un “oasis”, para lo que, subrayó, es necesario “dedicar recursos económicos”.
Aranceta, quien está participando en el curso ‘Seguridad Alimentaria y Nutrición’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), resaltó que “es la primera vez”, que la Administración “pone recursos, interés y toda su maquinaria”, para solucionar “la mejora de la dieta en la población escolar”.
“La tasa de participación de los familiares y los escolares es del 90%”, lo cual, según explicó el también coordinador del programa Perseo, significa que la población “se ha sentido identificada con este proyecto”.
Uno de los objetivos de este programa de mejora de los hábitos alimentarios de la población juvenil, y la prevención de la obesidad, es el de “promover acciones que aumenten la implicación en la actividad física” de los jóvenes escolares, debido a que “tan sólo el 40% de nuestra población joven participa en programas de deporte escolar”. Otro fin que destacó Aranceta, es “mejorar el perfil nutricional” de la población infantil.
Precisamente, explicó Aranceta, ese es el motivo de que tengamos una “alta prevalencia de jóvenes sedentarios”, y de que haya una “dedicación excesiva al tiempo libre sedentario”, con actividades como “ver la televisión o jugar a las videoconsolas”.
Durante el curso “2006-2007”, expuso el presidente de la SENC, se hizo una “evaluación de la situación inicial”, a “18.000 escolares” de las comunidades donde “existe mayor prevalencia” de obesidad- Andalucía, Canarias, Murcia, Extremadura, Galicia, Castilla y León, y Ceuta y Melilla-”, observando aspectos referidos a “la dieta, la actividad física y la implicación del colegio y de la familia en prácticas de salud”.
Será en 2008, cuando comience la “fase de intervención”, en la que participarán “profesores, pediatras, enfermerías y farmacias”, con el fin de, concretó Aranceta, “trabajar en educación nutricional y en el fomento de la actividad física”. “La previsión”, dijo el presidente de la SENC, es que en junio de 2008 “haya una mejora de conocimientos, cambios en el perfil nutricional y en los menús escolares”.
El tema de la obesidad es “multicausal”, subrayó Aranceta. Entre los principales factores “condicionantes”, se encuentran “el sedentarismo y el modelo de consumo alimentario”. En este sentido, insistió en la importancia de tomar “la ración recomendada diaria de frutas y verduras”, ya que, según aseguró, son alimentos “preventivos”.
No obstante, existen más condicionantes, concretó el presidente de la SENC, puesto que, por ejemplo, existe también “relación con la lactancia materna”. “Si el niño ha tenido lactancia de entre tres y seis meses”, mencionó, “la prevalencia es la mitad que si no ha tenido esta suerte”.
Por su parte, el miembro del Consejo de Dirección de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Ismael Díaz Yubero, quien también está participando en el curso, trató el tema de “evolución de la alimentación en España”.
“Hemos pasado de estar subalimentados a ser una sociedad de la saciedad”, en la que, comentó Díaz, “tenemos exceso de alimentos”. A su vez, ha habido modificaciones en “nuestro estado nutricional y en la ingesta”, ya que, aseguró, “cada vez consumimos más grasas, más proteínas y menos hidratos de carbono”.
Las “enfermedades de la nutrición” también han sufrido variaciones, afirmó Díaz, y ahora predominan las “metabólicas”, como consecuencia de la obesidad y el sobrepeso, y también “enfermedades psíquicas”, entre las que destacó “la bulimia y la anorexia”.
Por otro lado, Díaz expuso que “nos hemos alejado de algunos de los principios básicos de la dieta mediterránea”, aunque, recalcó, “en algunas cosas seguimos siendo modelo de alimentación en el mundo”, sobre todo por “nuestro consumo alto de frutas, hortalizas, pescado y de aceite de oliva”.
“Es fundamental evitar los excesos alimentarios que se están produciendo en las primeras edades”, dijo Díaz. No obstante, subrayó que “España es uno de los países que tiene la esperanza de vida más alta del mundo”, y además, “nuestra situación de enfermedades metabólicas es inferior a la de los países de nuestro entorno”.