
Santander, 18 de junio de 2008.- El jefe ejecutivo del British Medical Journal, Richard Smith, ha afirmado hoy en Santander que “menos del 5% de los artículos científico- médicos publicados son relevantes y rigurosos”.
Smith, en declaraciones posteriores a su intervención en el Curso Magistral ‘Getting the best from medical journals: redding, writing, peer reviewing, editing, and campaining’, que está impartiendo en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), habló sobre la importancia de “ser escépticos” respecto a lo que se publica “tanto en las revistas científicas como en la prensa generalizada”.
Asimismo, señaló que “muchos de los datos publicados” en las revistas pueden causar “graves perjuicios” para la “práctica clínica habitual y la salud pública”. Así ejemplificó con dos artículos; uno publicado en Lancet, donde se dijo que “la vacunación para los niños con la triple vírica de sarampión, paperas y rubeola podría producir autismo” y otro en el que se explicaba que “un nuevo tratamiento” para la artritis era “más efectivo y seguro” que el tratamiento habitual y luego se descubrió que “producía un mayor riesgo de padecer enfermedades coronarias”.
El jefe ejecutivo del British Medical Journal explicó que una de las causas de que esto ocurra es que aunque en las revistas científicas existe “el sistema de revisión por pares”, que consiste en que cada artículo sea revisado “como mínimo” por dos investigadores o expertos independientes, muchas veces este sistema “no es una garantía suficiente” para evitar este tipo de errores.
En su opinión, otro de los problemas es el denominado “sesgo de la publicación” que se produce cuando “sólo” salen a la luz artículos relacionados con ensayos clínicos que intentan evaluar la efectividad de un nuevo tratamiento, “promovidos por las propias industrias farmacéuticas, que obtienen un resultado positivo”. Por el contrario, agregó, si el resultado “es negativo”, los artículos “no suelen publicarse” o, si se publican, lo hacen en revistas que tienen “menor impacto”.