
Santander, 1 de julio de 2008.- El director general de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), Alberto Casado, ha afirmado hoy en Santander que entre 2003 y 2007 el número de patentes en España “se ha duplicado”. Según explicó, la cifra está “proporcionalmente relacionada con el proceso de desarrollo tecnológico” ya que si se invierte en tecnologías “se lograrán resultados”.
Casado, que intervino en el seminario ‘La propiedad industrial al servicio de la competitividad empresarial: patentes, marcas y diseños para competir mejor’ que dirige en la UIMP Miguel Ángel Gutiérrez Carvajal, explicó en rueda de prensa que en materia de marcas España ocupa el cuarto lugar de Europa.
Aseguró que en lo referente a patentes “estamos por debajo de nuestro potencial”, si bien matizó que “en los últimos cuatro años hemos crecido muchísimo” y expresó su confianza en “seguir creciendo”.
Casado afirmó que registrar los derechos de creatividad industrial plantea “tiempo y dinero” a los creadores del producto, unas inversiones que la piratería “intenta saltarse” para “entrar directamente en los beneficios”. Aseguró al respecto que los consumidores “no somos conscientes” de los problemas que acarrea esta práctica ilegal.
Destacó que se trata de “un problema global” cuya lucha precisará “medidas globales”. Precisó que la piratería “afecta a todos los sectores” y a “la propia dignidad de quienes venden los productos”, considerando que además “pone en peligro ámbitos como el de la salud y el de la seguridad”.
Asimismo resaltó que la piratería “supone una pérdida de más de cien mil puestos de trabajo anuales en Europa”, unos datos que “la gente desconoce”. Según explicó, el volumen de beneficio que genera la venta de estos productos “puede alcanzar el 5 y el 7% del producto interior mundial”, un dinero “fuera de circuito y de control”.
Casado destacó la importancia de la “difusión” del trabajo de la Oficina Española de Patentes y Marcas, además de apostar por la inversión en formación, porque “si no se sabe lo que hay detrás de la piratería es muy difícil que tengamos la conciencia social para poder rechazar algo que parece fácil, barato y que no está casi penado para el consumidor”.
