Lago Carballo afirma que el nacimiento de la UIMP fue un “día histórico” porque se levantó una universidad “ejemplar” para España y Europa


Santander, 3 de julio de 2008.- El director de Historia de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y patrono de la misma, Antonio Lago Carballo, ha afirmado hoy en Santander que el nacimiento de la Universidad Internacional de Verano de Santander fue un “día histórico”, porque se levantó una universidad “ejemplar, no sólo para España, sino para toda Europa”.

“Si los números tuviesen mayúsculas”, señaló Lago, la fecha 3 de julio de 1933 -día en el que se cumple el 75 aniversario de la puesta en marcha de los primeros cursos de verano impartidos en La Magdalena- “debiera exhibirse con números mayúsculas, para Santander y para la cultura y la ciencia española”.

Precisamente, Lago hizo estas declaraciones en la presentación del libro ‘La Universidad Internacional de Verano de Santander en seis testimonios personales (1932-1936), un acto enmarcado dentro de las celebraciones del 75 aniversario de la institución universitaria, en el que también intervinieron el rector de la UIMP y autor del prólogo de la obra, Salvador Ordóñez; el presidente de la Real Sociedad Menéndez Pelayo, Ramón Mandado y el cronista oficial de Santander, Benito Madariaga.

El libro recoge los testimonios personales de seis figuras significativas de la inteligencia y de la universidad española como Emilio Gómez Orbaneja, José Botella Llusiá, Julián Marías, Manual Mindán Manero, Carmen Castro y Fernando Chueca Goitia, que fueron alumnos de la UIMP entre los años 1933 y 1936.

“Si la Magdalena ha sido llamada “isla de libertad”, la Universidad Internacional, que en ella se levanta, bien ha podido aspirar, durante los 75 años de su existencia, a compartir con la de Heidelberg el lema de ser “un espíritu viviente”", afirmó Lago.

Además, el patrono insistió en que el poeta Pedro Salinas fue “el gran urdidor de la universidad” y que el “primer objetivo” de la institución académica fue “fomentar las pláticas” entre profesores y alumnos sobre “grandes cuestiones” de la época.

Por su parte, Mandado reconoció que gracias al libro ha logrado “ponerse en contacto con lo que era la vida de la sociedad y la vida de la universidad”, en especial, la que se desarrollaba “más allá del contenido de los programas de estudio y de los cursos establecidos”.

Por otro lado, Madariaga animó al rector a editar el texto del ‘Cuaderno de la Magdalena’, e invitó a todos los asistentes a leer al poeta santanderino Manuel Llano. Asimismo, opinó que el libro “da una visión muy completa” de cómo se vivía en la época, del ambiente universitario y de los profesores que había.

Por último, el rector de la UIMP invitó al público asistente a leer la obra, debido a que enseña “cómo pensaban los estudiantes de entonces y qué era lo que les gustaba”. Además, Ordóñez añadió que “el libro describe el método que se seguía y el régimen de trabajo, así como el carácter internacional”.