
Santander, 3 de julio de 2008.- La vicepresidenta de la Confederación Española de Pacientes Reumáticos (CONFEPAR), Carmen Sánchez, ha reclamado hoy en Santander “un cambio en el tratamiento de la artrosis” al considerar que, al contrario de lo que ocurre en otras enfermedades, “el abordaje de esta patología es el mismo que hace 30 años”.
Así lo afirmó Sánchez en rueda de prensa con motivo de su participación en la ‘Escuela de Farmacología Teófilo Hernando’ que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), este año centrada en ‘Inflamación y artrosis’. En el acto intervinieron además el catedrático de Farmacología de la Universidad Autónoma de Madrid, Antonio García García, y el catedrático de Farmacología Clínica de la Universidad de Montreal Patrick du Souich.
Sánchez aseguró que la artrosis es una enfermedad “de gran impacto social, asistencial y económico” que en España afecta a siete millones de personas, una cifra que podrá alcanzar los 15 millones dentro de dos años “por el envejecimiento de la población y por el incremento de la obesidad”.
Asimismo destacó que la artrosis es “una de las causas más frecuentes de consulta en Atención Primaria” que puede llegar a suponer “un gasto anual de 511 millones de euros”. En este sentido explicó que esta patología es “el principal problema crónico de salud” no oncológico.
La vicepresidenta de CONFEPAR explicó que el 54% de los pacientes de esta enfermedad está “insatisfecho” con su tratamiento médico, basado generalmente en analgésicos y antiinflamatorios. Los afectados reclaman, según indicó, una medicación que combine un fármaco condroprotector y un analgésico, al valorar que tiene “menos efectos secundarios” y “frena la artrosis”.
En la misma línea Carmen Sánchez pidió “respuestas” al asegurar que a los pacientes “no nos hacen caso” y consideró un “problema” que desde Atención Primaria “no se derivan los casos a los especialistas”.
Por su parte, Du Souich afirmó que “estamos lejos” de conseguir una terapia efectiva contra la artrosis, si bien matizó que “si no conseguimos un modo de vida saludable, los fármacos no harán nada”.
Apostó por “tratamientos individualizados” y aseguró que “cualquier paciente puede estar afectado” por la artrosis, una enfermedad que “provocamos en gran parte” por el tipo de vida que llevamos.
García consideró que “hay que ser moderadamente optimistas” y apreció “una puerta abierta a nuevos tratamientos que se están investigando mucho”. En este sentido citó los condroprotectores, unos fármacos que alivian el dolor y que proporcionan “resultados bastante aceptables”.
El catedrático y director de la Escuela concluyó que, si bien la artrosis es una patología que se incrementa con el envejecimiento, “no hay que olvidar los casos de artrosis precoz y juvenil” que padecen principalmente los deportistas de élite.
