
Santander, 3 de julio de 2008.- El catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III, Gregorio Peces-Barba, ha afirmado hoy en Santander que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) “felizmente parecen estar en sus últimas fases”, tal como demuestra el hecho de que “a un grupo tan cerrado como ese se le pueda filtrar un oficial de información del ejército colombiano”.
“Una posición donde para hacer política se asesine a la gente es moralmente imposible”, expuso el ex alto comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo en una rueda de prensa previa a su intervención en el seminario ‘Educación para la ciudadanía y derechos humanos’, que él mismo dirige en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). En este sentido aseveró que desde la justicia “no se puede combatir al mal con el mal”.
Con respecto al ‘Manifiesto de la Lengua Común’ presentado recientemente por un grupo de intelectuales, Peces-Barba opinó que “si no fuera inspirado por un partido político minoritario”, que cuenta “sólo con una señora diputada, podría ser interesante”. En este sentido agregó que el documento “no está hecho con una objetividad científica, sino con una intención política clara”.
Por otro lado, el catedrático confió en que el “nuevo giro” del Partido Popular (PP) llegue a afectar a su oposición a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Según Peces-Barba, “estando en contra se están tirando piedras contra su propio tejado”. Además, explicó que al ser un partido de Gobierno “necesita que los jóvenes tengan esa asignatura” para que de esa forma “se pueda gobernar mejor con ciudadanos preparados” y no “con incultos en esa materia”.
El ex presidente del Congreso de los Diputados tildó de “ocurrencia” la consulta promovida por el lehendakari Juan José Ibarretxe. En este sentido, explicó que en una democracia “se puede discrepar de los valores, los principios y los derechos”, pero siempre que “se respeten los procedimientos”.
“Somos siervos de la ley para poder ser libres”, apostilló el catedrático, y continuó explicando que se trata de “una paradoja fundamental”, que significa que “si se quiere ser libre” hay que “ajustarse a los procedimientos” o, de lo contrario, “volveríamos al estado de naturaleza y a la guerra de todos contra todos”.
Con respecto a la objeción de conciencia ante la asignatura de Educación a la Ciudadanía por parte de ciertas comunidades autónomas, como Madrid o la Comunidad Valenciana, opinó que también se trata de “ocurrencias”, ya que “el cumplir la ley es una obligación” y que tiene un nombre “prevaricación” que significa, según el catedrático, “dictar una resolución injusta a sabiendas, y eso es un delito”, sentenció.
Además, Peces-Barba se mostró convencido de que el Tribunal Constitucional no va a aceptar la objeción. “Me haría millonario si apostara a que todo eso va a desaparecer cuando se dicte sentencia”, afirmó, y bromeó apostando su “cariño” por el Real Madrid.
Por último, sostuvo que, con respecto a la mencionada asignatura, “no discrepa en ningún punto”. No obstante, reconoció que manifestaría su desacuerdo “si se explicase alguna ideología extravagante, que fuera imposible de ser elevada a principio general”, y que “quitaría aquello que no estuviera amparado con la ley”, concluyó el catedrático.
