
Santander, 7 de julio de 2008.- El ministro de Cultura, César Antonio Molina, ha asegurado hoy en Santander que Francisco Umbral, que “fue un escritor día a día”, es el autor de una “obra polifónica” que, en su opinión, corresponde a “un poeta periodista, entre la rosa y el látigo”, con un estilo “brillante y rotundo”.
Así lo indicó en la inauguración del Encuentro ‘Francisco Umbral y su tiempo’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), un acto en el que reconoció que siempre ha pensado que “detrás de ese disfraz de macarra ilustrado vestido de dandy -como decía el propio Umbral- se escondía un corazón herido”.
“La literatura se anticipa siempre a la vida, no la copia, sino que la modela con arreglo a sus fines”, explicó Molina, quien afirmó que Umbral hizo del argumento de su vida una historia literaria y que detrás de esa corriente subterránea, que fluye como un sueño por debajo de los placeres y los días de toda una vida, “hay libros maravillosos y que tanto nos han dado, ayudado e incluido como, por ejemplo, ‘Mortal y rosa’, ‘El hijo de Greta Garbo’ o ‘Carta a mi mujer’.
Molina explicó que “el periodismo salvó a Umbral”, porque le permitió dedicarse a la vida y a la escritura al mismo tiempo, haciéndolas inseparables. En este sentido, matizó que la “mirada del periodista” de las cosas y los personajes y acontecimientos más inmediatos “lo salvó de barroquismo, del riesgo, de la facilidad del escribir”.
El ministro de Cultura, que se refirió a Gustave Flaubert, quien dijo que “escribir es una forma de vivir”, aseveró que “Umbral siempre escogió la heterodoxia como forma de vida y de escritura, si es que son dos cosas distintas, algo que el mismo desmintió con su vida y con su obra”.
A la obra del escritor madrileño también hizo alusión la presidenta de Unidad Editorial y patrona de la UIMP, Carmen Iglesias, quien explicó que “Francisco Umbral no tiene nada de autodidacta, por lo menos en el sentido frívolo o vanidoso que se identifica con el adanismo”.
“Umbral siempre quedó vinculado a Larra y a esa corriente crítica que él calificaba en su primer libro como el grupo de los raros, los desarraigados, los narcisos rebeldes, capaces de dar la cara y partírsela”, relató Iglesias, quien comentó cómo este grupo eran también unos “dandis intelectuales”, que “rechazaban la mostrenca sensatez de la llaneza absoluta del pueblo como las arbitrariedades de cualquier aristocracia”.
Por su parte, el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez, recordó como la institución académica que preside se ha caracterizado por analizar el pensamiento nacional e internacional, así como por dar a conocer la cultura y el pensamiento español. Por ello, señaló que “el mejor homenaje que se puede rendir a un intelectual es estudiar su obra y tratar de comprenderla”.
En términos similares se expresó el catedrático de Literatura Española y director del Encuentro, Santos Sanz Villanueva, quien aseveró que “Umbral vuelve a la UIMP hecho maestro”. “Cuando todavía estaba haciéndose, el primer lugar donde tuvo una actividad pública que sirvió para exponer sus teorías y planteamientos y tuvo un primer reconocimiento fue en esta casa”, rememoró Sanz.
En este sentido, destacó el trabajo realizado por Francisco Ynduráin que, durante sus años como secretario general de la UIMP, “fomentó los encuentros entre críticos, escritores y lectores, para que después de una semana de convivencia saliera una iluminación de los escritores”.
Propiedad intelectual, manifiesto de la lengua común y Odyssey
Preguntado por los periodistas sobre las nuevas adhesiones que ha ganado el canon digital, el ministro de Cultura respondió, al término de la inauguración del Encuentro ‘Francisco Umbral y su tiempo’, que su departamento “siempre defenderá los derechos de autor y de la propiedad intelectual”.
Molina, que abogó por adaptar la gestión de estos derechos a las circunstancias de cada tiempo, especialmente en estos momentos en que internet y los nuevos soportes están evolucionando a una gran rapidez, advirtió que “sin derechos de autor, sin propiedad intelectual, no hay creación”.
En este sentido, recordó que España siempre se ha distinguido por su cultura que, en su opinión, no sólo es una cuestión espiritual sino también económica ya que de ella viven directamente, al menos, cerca de un millón de personas.
Preguntado por el ‘Manifiesto de la lengua común’ presentado recientemente por un grupo de intelectuales, Molina aseguró que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero es el que “más se ha distinguido por defender el español”, la lengua común no sólo de los españoles sino de 500 millones de personas en todo el mundo.
“Es la cuarta lengua más hablada por detrás del chino, el indio y el inglés”, advirtió el ministro, quien definió esta lengua como “fuerte, poderosa, firme, unida y muy importante”, ya que, a su juicio, hay otras lenguas como, por ejemplo, la inglesa, que no tienen “esa fuerza”.
Finalmente, a preguntas de los periodistas sobre el Odissey, Molina hizo hincapié en que España está en una fase final, en la que “saldrá victoriosa” de un “complicado envite”, ya que, para él, “se han utilizado artes de la antigua piratería para rescatar monedas y objetos de un barco que sabemos perfectamente que es un buque español”.
