AI y Reporteros sin Fronteras denuncian “la falta de cambios” en China a un mes de la celebración de las Olimpiadas

Santander, 10 de julio de 2008.- Amnistía Internacional y Reporteros sin Fronteras han denunciado hoy en Santander el incumplimiento de los Derechos Humanos en China cuando resta un mes para que den comienzo los Juegos Olímpicos. Ambas organizaciones han instado a los gobiernos de todo el mundo a “presionar a China para que respete los Derechos Humanos”.

Según ha explicado la presidenta en España de Amnistía Internacional, Itziar Ruiz-Giménez, el cumplimiento de los Derechos Humanos es “una asignatura pendiente para el Gobierno chino”, recordando que “hay miles de personas encarceladas por el hecho de querer expresar su opinión, Internet es un espacio de reclusión y sigue habiendo personas en el corredor de la muerte”.

En su opinión “queda un largo camino”, por lo que auguró que cuando empiecen los Juegos Olímpicos “China todavía no habrá cumplido con el compromiso” que adquirió para conseguir la candidatura olímpica.

Al incumplimiento de los Derechos Humanos en este país se refirió también la presidenta en España de Reporteros sin Fronteras, María Dolores Masana, quien señaló que “China es la mayor cárcel de periodistas del mundo” con “cortapisas muy importantes a la prensa extranjera” como la negación de acreditaciones “si no se comprometen a hablar nada más que de los Juegos”. Sobre la escasez de Derechos Humanos añadió que “el Gobierno no ha hecho nada y el Comité Olímpico Internacional tampoco, para vergüenza de todo el mundo”.

Ruiz-Giménez y Masana han participado en una rueda de prensa celebrada con motivo del Encuentro ‘60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos: Derechos Humanos y Cultura como capital social de la ciudadanía en el siglo XXI’, co-organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Fundación Instituto de Cultura del Sur. En el acto han estado acompañadas por la presidenta en España de Médicos Sin Fronteras, Paula Farias; el periodista y escritor José Vidal Beneyto y la directora de la Fundación Instituto Cultura del Sur, Elena Salas.

Masana explicó sobre la situación de los Derechos Humanos con respecto a los periodistas que esta profesión “ha pasado de ser un blanco ocasional a ser un objetivo a batir”. Argumentó que esto ocurre desde marzo de 2003 con la invasión de Irak, “el país más peligroso para que trabajen los periodistas”, y aportó el dato de que el año pasado más de cien periodistas y colaboradores murieron en este país.

Las víctimas invisibles de los Derechos Humanos

Por otra parte, la presidenta en España de Amnistía Internacional aseguró que cuando se cumplen 60 años de la Declaración de los Derechos Humanos “las víctimas de violaciones de Derechos Humanos son invisibles porque la impunidad se nutre de esa invisibilidad”.

Consideró que son invisibles “los presos de conciencia, las personas que en más de cien países son torturadas, los condenados a muerte en 68 países” y, sobre todo, “los presos de la pobreza”. En este sentido apuntó la existencia de millones de personas en el mundo que sufren violaciones de Derechos Humanos “porque la pobreza no es una cuestión de economía, sino de violaciones de derechos”.

Apostó por cambios “a través de las movilizaciones”, animando a la gente a “luchar contra la impunidad” para que las víctimas “tengan derecho a la verdad”.

En este sentido se pronunció también el periodista y escritor José Vidal Beneyto, quien afirmó que las realizaciones individuales “no acaban de cumplirse si no se realizan en contextos colectivos”. Resaltó que en la actualidad “sólo se puede estar con los actores sociales de base” que responden a “necesidades sociales decisivas”.

Beneyto, condecorado con el IV Premio José Couso a la Libertad de Prensa, recordó que el cámara gallego de Tele 5 sufrió “una encerrona indecente” y añadió que “el único sentido de ese premio es demostrar la responsabilidad del Gobierno de los Estados Unidos” porque éste fue el responsable de enviar a “todos los periodistas al Hotel Palestina” antes de abrir fuego.

Por su parte, la presidenta en España de Médicos sin Fronteras, Paula Farias, apuntó que hay “guerras invisibles, guerras olvidadas y enfermedades olvidadas” surgidas por la “falta de pertenencia a una agenda mayor de intereses económicos”, que dejan todas estas situaciones “olvidadas y fuera del interés global”.