
Santander, 15 de julio de 2008.- El fiscal del Tribunal Supremo, Manuel Dolz ha afirmado hoy en Santander que la policía científica “permite el 11-M sin Guantánamo”. Así, explicó que la policía científica es el instrumento de investigación que el Estado tiene para poder llevar a cabo “sus investigaciones delictivas con absoluto respeto al principio de presunción de inocencia y a los derechos fundamentales”. Por lo tanto, matizó, “los avances de la policía científica son los avances del propio proceso penal”.
En este sentido, recordó que se debe tener en cuenta que la sentencia sobre el 11-M “se construye y es pública en base a la actividad fundamentalmente de la policía científica”, que tras 26.000 vestigios y la acusación del ministerio fiscal, hizo posible “acreditar elementos esenciales que permitieron atribuir la autoría de los atentados”.
Dolz, que participó en una rueda de prensa posterior a su intervención en el Seminario ‘La policía científica del siglo XXI en el marco europeo’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), insistió en que “el proceso llevado a cabo en España sobre el 11-M ha sido ejemplar”, ya que, a su juicio, “en poco tiempo y con pruebas científicas, se ha podido acreditar la participación de los que después resultaron condenados”.
Preguntado sobre la compra de un piso por parte de la mujer de De Juana Chaos para eludir pagar la indemnización a sus víctimas, Dolz abogó por “reforzar la protección de las víctimas” ya que, según el fiscal del Tribunal Supremo, “éstas siempre han sido las grandes olvidadas”. No obstante, añadió que “en los últimos años se está avanzando en ese terreno” y valoró “positivamente” cualquier “posible reforma legislativa” que tienda a la eficaz protección de los intereses y los derechos de las víctimas.
Por otro lado, el comisario general de la Policía Científica y director del seminario, Miguel Ángel Santano, destacó “la importancia” del Tratado de Prüm, que permite intercambiar a los países de la Unión Europea datos sobre perfiles genéticos de ADN y de identificación dactilar.
Para Santano el futuro de la policía científica “pasa por ir unificando todas las bases de datos”. En estos momentos, explicó, la base nacional de datos de ADN intercambia “diariamente” datos con Alemania y Austria ya que el resto de los países de la Unión Europea “se irá incorporando de forma progresiva”.
Santano anunció también que “en unos días” se pondrá en marcha un sistema automático de identificación dactilar y, en breve, “una base única de balística”. Además, avanzó que “estamos a punto de cerrar unas comisiones de trabajo para crear una base única de cadáveres sin identificar y personas desaparecidas”.
Por último, indicó que existe la previsión de “ampliar los laboratorios de ADN” nacionales incorporando este año un laboratorio en Granada y el año que viene en Zaragoza.
Por otro lado, la directora del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Policiales, Virginia Galera anunció la puesta en marcha de un Máster en Ciencias Policiales, que comenzará en octubre de este año y que tendrá un máximo 20 alumnos.
El Máster, explicó, “está dirigido a la especialización de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tanto al servicio de criminalística de la Guardia Civil, como a la Comisaría General de Policía Científica”.
Para terminar, la magistrada juez Luisa María Prieto realizó un repaso de la evolución legal que se ha producido y que “ha permitido habilitar a la policía para tomar las muestras biológicas, tanto las que están abandonadas como las que se encuentran en el lugar del delito”.
