
Santander, 15 de julio de 2008.- La comisaria de la exposición de grabados ‘Goya, su visión de la guerra’, Carmen Ana Sierra, ha afirmado hoy en Santander que el artista “se alejó completamente de los contemporáneos” al tomar partido “por el indefenso” en la Guerra de la Independencia (1808-1814). Además, insistió en la “modernidad” del pintor.
En este sentido, explicó que la forma que tenía de representar el realismo y “tal brutalidad”, era algo “inaudito” en la época. Así, lo ha indicado la comisaria en una rueda de prensa previa a la inauguración de dicha exposición, organizada por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en colaboración con la Autoridad Portuaria de Santander, y que permanecerá en el Palacete del Embarcadero hasta el 17 de agosto.
Goya “universaliza la contienda y el dolor humano”, señaló Sierra, por esta razón “no sólo está basado en la Guerra de la Independencia”, sino que hoy en día “la podemos aplicar a brutalidades de cualquier guerra”.
La experta relató que Goya no publicó sus grabados en vida por ser “tan crípticos y realistas”. “Son de un realismo descarnado”, por lo que “nadie iba a querer comprar grabados donde había tanta tortura”.
En este sentido, comentó que si Goya hubiera publicado, en la época, los grabados denominados “caprichos enfáticos”, donde el artista censura la represión fernandina, “no hubiera vivido dos días”, debido a la crítica “tan tremenda” que hace a la monarquía y al clero entre otros estamentos.
Por otro lado, recordó que se trata de una exposición “única”, al contener juntos los 82 grabados que componen la muestra. Asimismo, explicó la distribución que ella misma ha elegido, que difiere de la que se hace normalmente, “asuntos bélicos, hambruna y caprichos enfáticos”.
Así, la comisaria Sierra ha dividido la sala en varias partes. La primera, explicó, es “el por qué” de esa violencia que “engendra más violencia” y que, además, “convierte al hombre en un total monstruo”. Después, hay otro apartado que refleja a “las mujeres”, a las que el pintor ve “como heroínas”, pero a la vez también “como fieras”.
Para Sierra “el hambre” es otra de las subdivisiones de los grabados, que “contienen un silencio a veces aterrador”. Otra de las partes, señaló, es la de “los enterramientos”, y la última, es la de “los caprichos enfáticos”, que Goya empezó a grabar con la salida de los franceses.
Por su parte, la vicerrectora de Ordenación Académica de la UIMP, Mª Cruz Díaz, indicó que el objetivo de la muestra de los grabados “no es una exposición”, sino “un aula y una lección en la que el maestro es Goya”. Según la vicerrectora, el artista “ha dado una gran lección de lo que es la guerra, sin vencedores, sin vencidos y sin buenos ni malos”.
Por último, insistió en que la institución universitaria quiere que durante este mes, esta exposición, “una de las mejores impresiones de los grabados” del pintor, “se convierta en lo que es la UIMP: un aula, en el que la gente aprenda lo que son los desastres de todas guerras”.
