
Santander, 16 de julio de 2008.- El Palacio de la Magdalena acoge desde esta tarde la exposición-homenaje a Ernest Lluch, rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) entre los años 1989-1995, un político que, según el alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Hereu i Boher, “creyó en la libertad y la defendió hasta el fin de sus días”.
Así lo indicó en el acto de presentación de la muestra ‘Ernest Lluch, el esfuerzo por construir un país’, al que también acudió el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez; el presidente de la Fundación Ernest Lluch, Fabián Estapé; el vicepresidente de dicha fundación y sobrino de Lluch, Enric Lluch, y el director general de Difusión Corporativa de la Generalitat de Catalunya, Jordi Fortuny.
En su intervención, Hereu afirmó que Lluch era un curioso que “quiso disfrutar del conocimiento” y que, además, “creía tanto en la libertad que la quería para todo el mundo”. Según el regidor municipal de Barcelona, era “un valiente” que defendió sus ideales “con firmeza, ironía y talante”.
Por su parte, Ordóñez, que recordó que el homenajeado fue rector de la UIMP entre 1989 y 1995, se mostró “emocionado” al ver cómo se sigue utilizando la máxima kantiana ‘Sapere Aude’, que el propio Lluch “mandó bordar en una bandera”.
Además, aseguró que el político catalán “era muy comprometido allá donde estaba” y relató que, cuando terminó su período en la institución universitaria, “quiso llevar la paz a Euskadi”. “Era una persona de símbolos que, cuando la banda terrorista ETA más apretaba, regalaba lazos azules”, relató Ordóñez, quien insistió en que Lluch “fue coherente con sus ideas y su pensamiento y querido hasta en el barrio de su casa”.
Su sobrino, Enric Lluch, reconoció estar “satisfecho” en Santander, una ciudad de la que su tío “guardaba un gran recuerdo”. Sobre la exposición, que ya ha pasado por Madrid, Zaragoza y San Sebastián, explicó que se divide en cinco “ámbitos biográficos”, que representan “las cinco vidas de Lluch: la académica, la política, su implicación cívica, sus Españas y los testimonios de personas que conocieron a Ernest”.
Por otro lado, Estapé afirmó que el Palacio de La Magdalena “fue la segunda casa” de Lluch, y definió a la UIMP como un espacio “acogedor, lleno de mar”, que “quiere ayudar y entender” que el homenajeado “era un universitario que hizo muchas cosas importantes por este país”.
Por último, Fortuny aseveró que la exposición es una “experiencia llena de sentido” y se refirió a la faceta menos conocida de Lluch, un “investigador básico y decidido” que, además, fue un “promotor de la ópera”.
Al acto celebrado en el Palacio de La Magdalena acudieron destacadas personalidades de la vida política de Cantabria, entre ellos, el alcalde de Santander; el delegado del Gobierno en Cantabria; el mecenas cántabro Eulalio Ferrer y varios diputados del Parlamento Cántabro.
