El artista Suso 33 afirma que el graffiti es “una carrera con una trayectoria y un oficio”

            Santander, 17 de julio de 2008.- El artista multidisciplinar Suso 33 ha afirmado hoy en Santander que el graffiti es “una carrera con una trayectoria y un oficio”, además de un “tema de tremenda actualidad” pese a que “quizás no está realmente establecido ahora ni escrito en los libros”.

Suso 33 explicó que el seminario ‘El arte urbano como vanguardia’ que dirige en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) está destinado a unos “muy interesados asistentes” cuyo número “se ha llegado a duplicar”. El artista expresó que su objetivo es “poder transmitir y mostrar el valor que tiene el arte urbano como lo que es, como arte”, para desmitificar “la idea de vandalismo” que es lo que “suele llamar la atención de los medios de comunicación”.

Asimismo se refirió a la asistencia al curso de “gente de muy diversos campos”, lo que calificó como “muy interesante” además de “enriquecedor”, puesto que incluso él está “aprendiendo” porque “le hacen pensar”. Y es que participan filósofos, antropólogos o arquitectos, “que son el soporte sobre el que habitualmente se hacen las intervenciones urbanas”. Inclusive acuden alumnos de Bellas Artes o profesores de Plástica “que están intentando ponerse al día” para transmitir estos conocimientos a sus alumnos.

Sobre la presencia en el curso del fotógrafo y productor norteamericano Henry Chalfant expresó que “ante todo es una persona que ha tratado el tema del graffiti con mucho amor, sin interés de vender un producto comercial y mediático” que “ha capturado imágenes durante muchos años simplemente por el gusto de poder tenerlas documentadas para el paso del tiempo”. Además explicó que “se le ofreció la posibilidad de hacer el documental Style wars hace 25 años” que “sigue estando en vigor y sigue siendo la referencia acerca del graffiti por tratarlo de manera tan respetuosa y con tanto amor”.

En el plano personal, Jesús Manuel Pinto García explicó que Suso 33 surge de querer crearse “una identidad” para reafirmarse y poder sentirse “un individuo único y exclusivo” y sentirse “libre para pensar”.

Sobre sus comienzos reveló que empezó a dibujar “desde pequeño”, pero con un carácter “introvertido” al ser un zurdo “obligado a utilizar la mano derecha” con los consiguientes problemas “de dislexia y tartamudez”, situación que le llevó a “utilizar otros modos de lenguaje y de expresión”. A los once años comenzó “a utilizar la calle como soporte o medio de expresión, lo que se entiende como graffiti”, para posteriormente en 1988 “hacer street-art con el icono de la plasta” y a principios de los 90 dar “el paso a hacer intervenciones urbanas con la serie de Ausencias“.

El artista manifestó que vive un momento personal en el que está “desarrollando proyectos completamente personales” que “no están condicionados por la visión de ningún comisario, crítico o gestor cultural”, lo que le convierte “en un autor y no en un diseñador de contenidos”.

Calificó su participación en la Noche en Blanco de Madrid con la obra Lanzadera de palabras de “muy interesante porque se le dio la oportunidad al público de participar” y él se convirtió “en un interlocutor o transcriptor de los mensajes que ellos realizaban en una acción colectiva”. Además resaltó que esta obra “va a representar a la Noche en Blanco madrileña en Bruselas”.

También intervino en la Noche de los Teatros de Madrid, sobre cuya actividad comentó “que hasta la fecha no hay referente alguno de mezclar la pintura en la puesta en escena”, lo que él denomina “pintura escénica de acción” donde lo que hace es “mezclar la iluminación, la maquinaria escénica y el sonido”.

Sobre su versión graffiti del Guernica de Picasso explicó que lo que hizo fue “darle otra visión a algo que no se puede superar” y resaltó que “hace poco” realizó “una intervención directamente en la ciudad” como “homenaje” para lo que usó los versos que el pintor malagueño dedicó a la localidad vizcaína bombardeada por la aviación nazi en la Guerra Civil Española. Además explicó que también sobre el Guernica, “con el mural del Reina Sofía”, lo quería era “hacer una denuncia de la guerra de los medios, la sangre y el petróleo”.