La Hermandad de Donantes de Sangre solicita más colaboración para “tener reservas suficientes ante cualquier contingencia”

            Santander, 23 de julio de 2008.-  El secretario general de la Asociación-Hermandad de Donantes de Sangre de Cantabria, Javier Gandarillas, ha solicitado hoy en Santander más donaciones para “tener las reservas suficientes ante cualquier contingencia que se pueda presentar”, especialmente “en estas fechas tan señaladas” en las que la comunidad tiene una población “multiplicada por dos o por tres”.

Gandarillas participó junto al rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Salvador Ordóñez, en el inicio de la jornada de extracción de sangre en la unidad móvil de donantes de Cantabria situada junto al Palacio de La Magdalena.

El secretario general de la Hermandad de Donantes solicitó a la población de Cantabria  que se acerque a donar “porque no se sabe lo que puede pasar”, en alusión a   los recientes atentados en Noja y Laredo, sobre los que manifestó que “afortunadamente no ha habido nada desagradable que lamentar”.

Este llamamiento lo hizo también a quienes “no son de Cantabria” por considerar que “en un momento determinado” también pueden necesitar sangre. En este sentido instó a la gente a que acuda a donar tanto a la unidad móvil como al Banco de Sangre y recordó que pese a la festividad del viernes “estará abierto de ocho y media de la mañana a dos de la tarde del sábado”.

Expresó que “de poco sirve tener un hospital de referencia como Valdecilla y eminentes cirujanos” si hay carencia de “la materia prima, que es la sangre”, un elemento que “de todos es sabido que no se puede fabricar”. Recordó que “todos tenemos que ayudar a resolver un problema que es de todos” puesto que “hoy es de los que están ingresados y no sabemos si más tarde nosotros mismos vamos a necesitarlo”.

Además redundó en la idea de donar en las fechas estivales debido a que la unidad móvil “se desplaza durante todo el año a empresas, entidades y localidades de la región”, pero en verano con las vacaciones “se consiguen menos donaciones de sangre”, idea que contrastó con la “contrapartida” del ya mencionado aumento de población cántabra en estos meses por el turismo.

Sobre la solidaridad a la hora de donar destacó que “los cántabros son generosos”, como en su opinión demuestra que “una comunidad con 578.000 habitantes aparezca en el ranking nacional en el quinto puesto con 42 donaciones por cada 1.000 habitantes y año”.

Por lo tanto, apuntó que “de poco sirve hacer los trasplantes porque sin sangre no podría haber ni trasplantes ni cirugía”, apostilló Gandarillas.