
Santander, 24 de julio de 2008.- El jefe de Medicina Interna del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Manuel Serrano, ha recomendado hoy en Santander controlar la alimentación desde la gestación para prevenir la obesidad del niño en la edad adulta.
Serrano, que ha intervenido en el curso ‘De la Biología Molecular a la Biomedicina’ de la Escuela de Biología Molecular “Eladio Viñuela”, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), advirtió en rueda de prensa que una “mala nutrición” durante el embarazo “influye en el futuro del niño y en la historia familiar”.
Por ello, este facultativo abogó por fomentar una educación “precoz” no sólo de las personas que padecen obesidad, sino de todo su entorno familiar, para fomentar buenos hábitos alimenticios porque “no se trata de comer menos, sino mejor”.
“Todavía no estamos en la situación dramática de Estados Unidos, donde una de cada dos personas tiene sobrepeso”, reconoció Serrano, quien avanzó que en España la situación es “preocupante”, sobre todo, entre el 17 por ciento los adolescentes que padecen obesidad o sobrepeso.
En este sentido, se refirió a iniciativas como el Proyecto Naos, desarrollado por el Ministerio de Sanidad, dirigido a una población “fundamental” como la infancia y la adolescencia, que proponía medidas “aparentemente simples”, pero de “gran eficacia”.
Así, citó algunos ejemplos como reducir la bollería industrial en los colegios e institutos o fomentar la práctica de actividades aeróbicas como el baloncesto o tenis, iniciativas cuyo desarrollo, en su opinión, hasta ahora ha sido “poco eficaz”.
Serrano también hizo hincapié en la importancia de desarrollar “ambientes agradables” ya que, según dijo, la ausencia de estrés suprime la ansiedad que subyace en la mayoría de las personas, lo que “desequilibra su balanza entre ingerir y gastar”.
Por su parte, el doctor del New York University Medical Center (EEUU), Ángel Pellicer, que también participó en la rueda prensa, habló de las bases moleculares del cáncer y aseveró que “el diagnóstico de cáncer no es un diagnóstico de muerte en estos momentos”.
Pellicer subrayó que hoy en día “el 50 por ciento de los cánceres ya se curan” e insistió en que lo que quieren los investigadores es buscar la cura al otro 50 por ciento de los casos que “desgraciadamente” se han detectado “tarde” o tienen unas características biológicas que los hacen “inaccesibles” a las terapias actuales.
En la misma línea, comentó que algunos profesionales piensan que en el futuro el cáncer dejará de ser una enfermedad “aguda”, que aparece y se cura o mata al enfermo, para convertirse en una enfermedad “crónica” como el SIDA, que a través de terapias dirigidas mantenga “a raya” las masas tumorales del paciente a lo largo de su vida.
Preguntado por la posible incidencia del desarrollo industrial y la contaminación en el desarrollo del cáncer, Pellicer respondió que si hay “más casos” en los países desarrollados es como consecuencia del aumento de la esperanza de vida de la población.
“El cáncer es una enfermedad de la tercera edad”, explicó este facultativo, quien aseguró que esta enfermedad tiene su origen en la “acumulación de mutaciones genéticas”. Por ello, añadió que, “cuanto más se vive, más tiempo se tiene de acumular esas mutaciones y, por tanto, la incidencia es mayor”.
En este sentido, concluyó que salvo los casos de cáncer asociados al tabaco o a determinadas actividades profesionales “muy concretas” no se ha producido un aumento “significativo” de esta enfermedad.
