
Santander, 29 de julio de 2008.- El cineasta y escritor David Trueba ha atribuido hoy en Santander la escasa presencia del cine español en los festivales internacionales a una “falta de financiación” y “no de imaginación”.
En este sentido, aseguró que “tiene mucho que ver” con las televisiones, que son las que realizan las películas en España, y que, a su juicio, “no son capaces” de elaborar los trabajos cinematográficos “un poco más complejos”, que “piden los certámenes”.
“Se preocupan demasiado por el rendimiento económico”, señaló Trueba en una rueda de prensa previa a su participación en los ‘Martes Literarios’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y, sin embargo, “tiene más importancia la calidad del público”.
Respecto a la forma de compaginar el cine con la literatura, el autor de ‘Abierto toda la noche‘ explicó que cuando escribe una novela tiene una “sensación” de que “lo que te satura del cine pasa a un segundo plano” y viceversa. “Es una especie de recuperación del entusiasmo”, afirmó.
No obstante, aseguró que en ocasiones ese optimismo se ve truncado por la realidad, sobre todo, en el cine porque “dependes de mucha gente”. “A veces, el mayor talento se consume en convencer a los demás”, dijo Trueba, por lo que propuso “hacer una película sobre cómo se hace una película”. “Te sientes como un encantador de serpientes, porque tratas con muchas víboras”, sentenció.
Por otro lado, el autor de ‘Saber perder’ aseguró no haberse movido “nunca en función del éxito o el fracaso”, sino que “cuando tu cabeza está trabajando, no te dejas afectar”. Así, consideró que “lo importante” es “encontrar la película o novela con la que te sientas reflejado”.
Sobre la adaptación de las novelas al cine, Trueba comentó que “para ser fiel a la esencia de un libro hay que ser infiel a la letra en algunos aspectos”, porque la novela está escrita “en un lenguaje literario”, mientras que el cine “tiene que ser interpretado y utilizar recursos visuales”. “Los méritos literarios de una obra importan bastante poco a la hora de su traslación al cine”, puntualizó.
Para el cineasta, a la hora de elaborar una película “debes hacer tu lectura de la novela” y no plasmar la obra literalmente “para que se la ahorren los que no la quieren leer”, lo cual sería, según el director de ‘Soldados de Salamina’, como “copiar en los exámenes”.
Finalmente, el guionista de ‘Balseros’ explicó que, “a veces, la libertad creativa es el peor enemigo” y, sin embargo, “trabajar con condicionantes ayuda”. Por ello, confesó que al escribir una novela “el mayor enemigo es que no hay nadie más”.
