Victoria Camps apuesta por la creación de un Estado federal que “reconozca” las identidades y las lenguas “de una forma más rotunda”

 

 

            Santander, 29 de julio de 2008.-  La catedrática de Ética en la Universidad Autónoma de Barcelona y Premio Internacional Menéndez Pelayo, Victoria Camps, ha asegurado hoy en Santander que hablar en la actualidad de nacionalismos es “anacrónico”, por lo que ha considerado que la creación de un modelo federal es “más adecuado a nuestro tiempo”.

En este sentido explicó que el nacionalismo es “el punto de partida, pero no el de llegada” y aseguró que el objetivo en el caso español “debería ser el federalismo”, configurando un Estado que “reconociera las identidades y las peculiaridades de cada territorio”, así como las distintas lenguas “de una forma más rotunda”.

Camps, que intervino en un seminario sobre nacionalismos y regionalismos  organizado por la Universidad Internacional Menéndez Española (UIMP), aseguró en rueda de prensa que un proyecto federal “garantiza más la convivencia, la solidaridad y la tolerancia entre las personas” y auguró que “estamos cerca” de este modelo de Estado.

Para poder hablar de federalismo la catedrática de Ética destacó la importancia de reformar el Senado y convertirlo en “la cámara de las autonomías”, un objetivo que en su opinión “no se concreta porque no hay unanimidad ni consenso”.

Sobre la aceptación entre los nacionalistas de un Estado federal, Camps aseguró que  “no satisfaría sus expectativas”, preguntándose “si todos los nacionalistas lo son tanto como aparentan”. De esta forma apuntó al “discurso de la ambigüedad” y la falta de claridad “al no preguntar nunca por la independencia directamente”.

Camps aseguró que “cuando los individuos de una comunidad comparten un proyecto nacionalista” el discurso debe ser “muy claro”, evitando las “ambigüedades” y “contando con todo el mundo”, señaló.

Asimismo, la filósofa destacó que “el nacionalismo que no llega a realizarse en el sentido de conseguir un estado propio está permanentemente insatisfecho”, situación que a su juicio provoca un “discurso victimista permanente”.

“La izquierda se acerca al nacionalismo”, según Edurne Uriarte

Por su parte, la catedrática de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, Edurne Uriarte, aseguró que “los nacionalismos viven un momento de notable fortaleza, al igual que su futuro”, una situación que consideró “más negativa que positiva”.

La ex militante socialista explicó que esta “fortaleza” se debe a “dos factores fundamentales”. El primero de ellos es “la comunidad, la búsqueda de la protección”, algo que como ilustró Uriarte es “un espacio comunitario que otorga seguridad frente a otros movimientos que producen libertad”. La segunda razón, expresó, es “la competencia por los recursos”, que tiene “un buen ejemplo con la financiación en España”,  donde Cataluña “exige más”.

Uriarte explicó que, a su juicio, la izquierda española ha sufrido un proceso de “creciente acercamiento a los nacionalistas”, porque “desde la Transición” los han considerado “progresistas”, y ha explicado que el nexo de unión entre estas dos ideologías es que “comparten su antifranquismo”.

En su opinión, este acercamiento de fuerzas políticas de izquierda al nacionalismo lo demuestra “especialmente” Izquierda Unida en el País Vasco (Ezker Batua-Berdeak), que comparte la propuesta de Ibarretxe con sus socios de gobierno PNV y EA. Igualmente se refirió al  PSC, quien gobierna en Cataluña en coalición con ERC e ICV-EUiA, y que en su último congreso “ha amagado con formar grupo parlamentario propio y ha exigido una reforma federal”.

Sobre la “actitud” de la izquierda española ante el manifiesto de la lengua común, la miembro del Foro de Ermua ha comentado que “una buena parte de los intelectuales” de esta tendencia “lo han criticado con argumentos muy semejantes” a los que han utilizado “los partidos nacionalistas para rechazarlo”.

Por otro lado, se refirió a la situación de los nacionalismos en otras partes de Europa como “la crisis de Estado que está viviendo Bélgica por efecto de los nacionalismos”, en alusión a las diferencias entre los francófonos de Valonia y los flamencos de Flandes; el crecimiento electoral de la Liga Norte que “exige que los recursos del norte de Italia vayan a esa zona” y “los últimos resultados electorales del Partido Nacional Escocés  (SNP)”, que desde 2007 es la primera fuerza escocesa.