
Santander, 31 de julio de 2008.- La presidenta de la Fundación Albéniz, Paloma O´Shea, ha destacado hoy el “altísimo nivel” de los participantes en el XVI Concurso Internacional de Piano de Santander, cuyos seis semifinalistas se darán a conocer alrededor de la medianoche de mañana, viernes.
O´Shea aseguró que el concurso “empezó con buen pie” y recordó las 184 solicitudes procedentes de 37 países diferentes, entre los que destacó Rusia, China, Estados Unidos, Corea, Japón, Ucrania y España.
Sobre la participación de pianistas españoles, la presidenta de la Fundación Albéniz lamentó que “no haya entrado ninguno este año”, pero recordó la presencia de “grandes finalistas y ganadores” en pasadas ediciones, como Josep Colom, Marta Zabaleta o Claudio Martínez. En este sentido se mostró confiada en “tener muchos en el futuro”.
O´Shea hizo estas valoraciones en el transcurso de una rueda de prensa celebrada en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, donde estuvo acompañada por el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez, y por el presidente del jurado, Antoni Ros Marbà.
Ros Marbà, por su parte, aseguró que en la primera fase del concurso “hemos podido escuchar a grandes talentos”, destacando que los doce seleccionados “nos parecieron los más idóneos, con posibilidad de poder avanzar de forma más rotunda”.
El también director de la Real Filharmonía de Galicia apuntó la importante presencia de participantes procedentes de Oriente, como muestra la intervención en esta segunda fase de dos concursantes de China, dos de Rusia, uno de Corea del Sur y uno canadiense.
En este sentido expresó su preocupación ante “el hecho de que Occidente quizás está pagado de sí mismo”, aunque subrayó que “muchos de estos estudiantes vienen a estudiar a Europa”. Consideró que actualmente China o Corea son “un caldo de cultivo de grandísimos talentos”.
Sobre el nivel de los concursantes señaló que “ya casi no hay secretos en la técnica pianística para la gente joven”, aunque “sigue habiéndolos en los aspectos interpretativo, emotivo y de sabiduría después”. Estas habilidades “las estamos encontrando también en concursantes que vienen de países de Oriente” y consideró “un motivo de alegría que la música clásica no sólo sea patrimonio del mundo occidental, sino que también lo sea del oriental”.
