
Santander, 1 de agosto de 2008.- El arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián Aguilar, ha considerado hoy en Santander que la justificación de la fe en Jesucristo “no va a depender de la COPE” y que el “conflicto” con el locutor radiofónico Federico Jiménez Losantos es “una cosa minúscula” en comparación con el “fenómeno de la descristianización” de occidente.
Respecto a la multa impuesta recientemente al periodista Losantos por insultar al ex director del diario ABC, José Antonio Zarzalejos, el arzobispo emérito pidió el “mismo trato” y la “misma ley para todos”, debido a que “los insultos no salen sólo de esa persona”, argumentó. No obstante, indicó que este asunto es “responsabilidad de la cadena”.
Además, en una rueda de prensa posterior a su participación en el curso ‘Jesús de Nazaret entre la crítica histórica y la confesión cristiana’ de la Escuela de Teología ‘Karl Rahner-Hans U. Balthasar’ que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Sebastián agregó que las “dificultades” que existen en la Iglesia “no deberían afectar a la fe de los grandes creyentes hispanos”.
Sobre la reunión entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela, que iba a tener lugar momentos más tarde en La Moncloa, Sebastián mostró su “deseo” de que se alcance “mayor comprensión y mejor valoración de la función social de la religión y de la cristianía de los ciudadanos españoles” por parte del Ejecutivo.
“Estoy convencido de que en el Gobierno socialista actual hay un interés positivo por incrementar la increencia de la sociedad”, aseveró el arzobispo emérito, debido a que “piensan que la religión es contraria a su modelo de hombre y sociedad”, argumentó. “No espero que del Ejecutivo haya ningún gesto de generosidad para la Iglesia”, apostilló Sebastián.
Respecto a la situación actual de la fe de los españoles, Sebastián afirmó que ésta “siempre es un asunto profundamente personal” que, si se debilita “depende de cada uno”. No obstante, a su juicio, “nuestra libertad está socialmente influida por el contexto vital y cultural en el que vivimos”, el cual “trabaja más bien en contra que a favor de la fe cristiana”.
Así, enumeró diversos “sectores influyentes”, entre los que destacó a los medios de comunicación, las universidades y la política. A su juicio, “pesan más bien en contra de la fe cristiana que a favor”. Aún así, el arzobispo reconoció que el “imperante rupturismo” que existe en España “tampoco lo ha inventado el Gobierno”.
Por su parte, el catedrático de Teología y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Olegario González de Cardenal, aseguró que la “crisis” de la cuestión religiosa de la vida humana es “una dimensión más de un vuelco en lo que habían sido criterios fundamentales”.
Por último, el teólogo José Luis Sánchez Losa definió el “tema cristológico”, como uno de los “grandes debates actuales” porque, a su juicio, Jesucristo “no es un personaje de bodega, sino alguien muy actual”.
