Experto advierte que el cambio climático “va a requerir la utilización de recursos fitogenéticos”


  Santander, 4 de agosto de 2008.- El director general de Bioversity Internacional, organización sin ánimo de lucro que desarrolla proyectos de investigación en más de 100 países, Emile Frisson, ha advertido hoy en Santander que el cambio climático “va a requerir la utilización de recursos fitogenéticos” para introducir, por ejemplo, genes de resistencia al stress hídrico o al aumento de la temperatura.

Así lo señaló en una rueda de prensa previa a su participación en el Seminario ‘Recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura’ organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en la que intervino junto al jefe de medios de Producción Agrícola y el director general de Producción Agropecuaria de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Álvaro Ramos y Baudilio Fernández, respectivamente.

Frisson, quien insistió en que la agricultura “requiere cada vez más sostenibilidad”, afirmó que existe el “riesgo” de que los métodos actuales “produzcan problemas en un futuro” y por ello abogó por desarrollar alternativas como la fitogenética “para complementarlos”.

En este sentido, comentó que en los países subdesarrollados y en los occidentales, “muchas enfermedades” como la diabetes o los problemas cardiovasculares están relacionadas con la “restricción” del número de cultivos, debido a que “cada vez tenemos una dieta menos adecuada”.

Por otro lado, el director general de Bioversity Internacional hizo hincapié en que existe una “demanda renovada” y un “interés a escala mundial” por conseguir “productos desaparecidos” como el arroz en la India ya que que hace medio “existían treinta mil clases y, sin embargo, en la actualidad sólo hay doce tipos”.

Por su parte, Ramos se refirió a las posibilidades y a las ventajas de los recursos fitogenéticos, a los que definió como “elementos imprescindibles para tener una variabilidad en nuestras mesas”, así como para “solucionar los problemas que puedan ocurrir en el futuro”.

Ramos explicó que desde que apareció la agricultura se han utilizado hasta 8.000 especies de cultivos diferentes, de los cuáles, en la actualidad, “sólo se mantienen 150″, que suponen entre el 60 y el 90 por ciento de las calorías que reciben los humanos. Por ello, avanzó que, si en el futuro alguno se deteriorara, los recursos fitogenéticos “podrían solucionar el problema”.

“La concienciación sobre la importancia de los recursos fitogenéticos es importantísima para nuestra alimentación y para el futuro”, reconoció Ramós, quien avanzó que “están apareciendo nuevas demandas” relacionadas con otros usos aparte de los productos agrícolas como los biocombustibles. Por ello, concluyó que “las necesidades van a ser inmensas” aunque las posibilidades de estos recursos “no están explotadas”.