Díaz Padrón reprocha que los expertos “han consagrado demasiado” a Rubens “olvidando una élite importante de pintores extraordinarios”

 

           Santander, 6 de agosto de 2008.- El conservador del Museo del Prado, Matías Díaz Padrón, ha reprochado hoy en Santander que los expertos “han consagrado demasiado” la figura del pintor flamenco Peter Paul Rubens “olvidando una élite importante de pintores extraordinarios e incluso escuelas enteras” del siglo XVII.

Así lo señaló en una rueda de prensa posterior a su intervención en el Curso Magistral ‘Rubens en España’ que él mismo dirige, y que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Según Díaz Padrón, Rubens está “quizá demasiado estudiado” debido a que suscita “un enorme interés” entre sus “colegas belgas”, quienes “se han encariñado tanto” con el pintor flamenco que “han descuidado a treinta o cuarenta pintores que no tienen por qué envidiar a figuras tan conocidas” como la del mencionado Rubens o la de Van Dyck y escuelas como la de Brujas.

En este sentido, recordó que hay un gran número de pintores contemporáneos al flamenco que en la actualidad apenas se recuerdan y que, sin embargo, en su época fueron valorados de forma “similar” a Rubens.

Por otro lado, el historiador insistió en que “Rubens estuvo al servicio de España”, algo que “vemos proyectado en sus obras”. Igualmente, destacó, “cantidad de sus creaciones” reflejan la “dependencia y la fidelidad” que tenía respecto a la monarquía y a “los intereses de España”, hasta el punto que “se convierte en un transmisor de los ideales” de la nación.

Asimismo, explicó que también España “influyó” en la obra de este representante del barroco, “no a través de pintores ni de artistas”, sino a través de “los estímulos morales, religiosos y políticos” del país, que hicieron de la obra de Rubens “un arte efervescente, lleno de alegría y espectacularidad”.

El conservador del Museo del Prado se refirió también a la “relación de simpatía” entre el autor de ‘Las tres Gracias’ y el pintor Velázquez quien, según dijo, fue animado a viajar a Italia por el artista flamenco, debido a que éste veía en el sevillano “un pintor incipiente pero todavía provinciano”, expuso Padrón.