
Santander, 6 de agosto de 2008.- La técnico de programas de Manos Unidas, Patricia Garrido, ha considerado hoy en Santander que “quedarse embarazada en un país subdesarrollado es jugar a la ruleta rusa”. “Cada minuto”, ha señalado, “muere una mujer por complicaciones en el embarazo o en el parto”.
Garrido, que participó en una rueda de prensa posterior a su intervención en el Seminario ‘Mejorar la salud materna, objetivo de desarrollo de Manos Unidas’, organizado por la Universidad internacional Menéndez Pelayo (UIMP), indicó que “cerca de seiscientas mil mujeres mueren al año” por causas que “en los países del Norte o desarrollados no suponen una sentencia de muerte”.
Explicó que el objetivo número 5 del Milenio es “reducir en tres cuartas partes las muertes por complicaciones en partos o embarazos para 2015″. En este sentido, matizó “los objetivos de salud son los más complicados y difíciles de conseguir” y lamentó que “probablemente no se cumplirá”.
Por otro lado, la responsable del área de Educación para el Desarrollo de Manos Unidas, Soledad Suárez, habló de la importancia de la formación de personal sanitario cualificado que permita que en estos países “haya cada vez más gente preparada para asistir los partos”.
Suárez insistió en que con una “mínima preparación” el personal sanitario puede “ayudar a mejorar la salud materna de las mujeres y realizar una labor de extensión de sus conocimientos”. Asimismo, destacó que “al pertenecer a la misma sociedad, se van a fiar más de ellos que de una persona ajena”.
Además, calificó de “injusticia” la situación que se vive en los países del Sur que lleva a “médicos preparados y educados” en países subdesarrollados a “huir al Norte” para trabajar. “Hay más médicos etíopes trabajando en Chicago que en Etiopía”, aseveró.
Respecto a los objetivos de Manos Unidas, hizo hincapié en que esta ONG está consiguiendo “sensibilizar” a los jóvenes universitarios sobre “los problemas que existen en estos países” porque “dentro de unos años ellos van a ser los que tengan que adoptar una serie de medidas para mejorar la situación”.
Por su parte, la hija de la Caridad de San Vicente de Paúl y responsable de un centro de ayuda en Mozambique, Ángela Rodríguez, explicó que “gracias a las oportunidades de formación” la población “está siendo capaz de ser dueña de su propio desarrollo”. Rodríguez manifestó que “crear parásitos es muy fácil” por lo que el objetivo es “darles la oportunidad para que sean capaces de valerse por sí mismos”, concluyó.
