Julio Neira considera que la poesía “es necesaria para la vida y debería ser una prestación de la Seguridad Social”

 

Santander, 7 de agosto de 2008.- El editor Julio Neira ha señalado hoy en Santander que la poesía “es necesaria para la vida y debería ser una prestación de la Seguridad Social”. De hecho, según el director del Centro Cultural de la Generación del 27′ de la Diputación de Málaga, “el género cumplía la función de autoayuda cuando no existían libros de esa temática”.

En una rueda de prensa previa a su participación en el Ciclo ‘Veladas poéticas’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Neira explicó que “el mundo de la novela no tiene nada que ver con el de la poesía”, sobre todo “en el aspecto editorial y comercial”. En este sentido, añadió que el mundo de la novela “es una industria en el que priman los criterios económicos y comerciales”, mientras que el de la poesía “busca su éxito en función de la calidad”.

“Nosotros, no buscamos la venta ni el dinero sino mantener un patrimonio y hacer llegar la mejor poesía posible con la mayor belleza”, reconoció Neira, quien agregó que como lector que “la poesía me ayuda a conocerme más”.

Por su parte, el poeta Eduardo García añadió que en el mundo de la novela “existe una competitividad brutal por un mercado en el que se pueden manejar muchísimos ejemplares”. Para el autor de ‘La vida nueva’, los novelistas “tienen menos libertad en este momento que los poetas por estar bajo la presión de no ser editados”.

García señaló que “no se trata de una cuestión de talento” sino de “la presión a la que se ven sometidos los novelistas” frente a la libertad de los poetas que “tenemos toda la independencia del mundo para dedicarnos a nuestro sueño”.

Julio Neira, que presentó la colección ‘El Castillo del Inglés’, explicó que ésta “es bastante altruista, no venal, y tiene como objetivo hacer que la antigua imprenta del sur funcione”. Una rotativa que, según puntualizó, fue fundada en 1925 por dos poetas malagueños como Emilio Prado y José Manuel Altolaguirre.

En este sentido, destacó que el panorama de la época “era poco dado a apostar por la poesía de los más jóvenes” por lo que ambos decidieron abrir su propia imprenta “para poder hacer llegar su poesía a los ciudadanos”.

Su proyecto, que continuó funcionando a lo largo de todo el siglo XX, “no se renovó tecnológicamente” y, por ello, a finales de 1999 “estaba avocada al cierre”. “En la era del ordenador una imprenta manual no tenía ningún futuro”, manifestó Neira.

El director del Centro Cultural de la Generación del 27′ de la Diputación de Málaga comentó que “la mejor manera de que una imprenta pueda pervivir no es que exista como museo sino que siga funcionando”. Por este motivo, la Diputación “comenzó en 2003 a hacer las gestiones pertinentes para volver a instalarla”.

Neira resaltó que, para que funcionase la rotativa, la institución que dirige editó la colección ‘El Castillo del inglés’,  ”que no se vende y en la que los poetas contemporáneos colaboran con pequeños textos de su obra o avances de sus libros”.

Precisamente, uno de esos libros ‘Refutación de la elegía’ es el de Eduardo García que agradeció compartir con “excelentes poetas” una colección que “probablemente, sea la más codiciada de este país”. “El sueño de un autor es publicar en la imprenta de Altolaguierre, una seña de identidad de los poetas del 27″, concluyó García.