
Santander, 8 de agosto de 2008.- El catedrático de Teoría del Estado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Andrés de Blas Guerrero, ha afirmado hoy en Santander que una de las “grandes” contribuciones del hispanismo ha sido “el mantenimiento de la idea de España como Estado y como Nación”. Sin embargo, ha matizado que las tensiones de signo nacionalista, presentes desde la Transición, “han oscurecido esa idea”.
De Blas hizo estas declaraciones durante su intervención en el seminario ‘España: la mirada de los hispanistas’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en el que analizó la labor y repercusión de aquellos estudiosos extranjeros que se interesaron por la historia española.
En este sentido, recordó que el hispanismo nació como consecuencia del “atraso social, cultural y económico de España”, una situación que, según dijo, comenzó a ser visible para el resto del continente a raíz de la Guerra de la Independencia. De hecho, aseguró que este conflicto bélico “puso al día el interés de Europa por España”.
“Más allá del impacto de la guerra, lo que se produce en la primera mitad del siglo XIX es el estallido de un interés romántico por la vida española”, explicó este docente, quien se refirió a este fenómeno como el momento en el que los “grandes escritores” franceses e ingleses “descubrieron un país que no seguía el rumbo de una Europa desarrollada” y que “merecía su atención”.
El catedrático de Teoría del Estado explicó que esta visión romántica de un país “atrasado y pintoresco” supuso no sólo un “incentivo” para el estudio de España, sino también “la base del hispanismo moderno”. En la misma línea, destacó la presencia de “buenos archivos históricos”, que permitieron a los estudiosos de la historia española realizar su trabajo.
De Blas recordó que esta perspectiva romántica se institucionalizó para introducirse en el mundo académico, con lo que se convirtió en una materia de estudio en las universidades, especialmente en Francia, donde el Gobierno galo apoyó esta medida “debido a los intereses políticos que tenía en España”.
No obstante, llamó la atención sobre otros factores que contribuyeron a esta situación como, por ejemplo, la lucha de las universidades francesas por “imponer la enseñanza del español como una disciplina con un estatus similar al inglés y al alemán”.
En su conferencia sobre ‘La recepción del hispanismo en España’, De Blas también se refirió a la situación geopolítica existente a consecuencia del estallido de la I Guerra Mundial. Un escenario que permitió vivir “un nuevo y creciente interés por el hispanismo” provocado por la actitud de España y su posible incorporación a esta contienda.
“El impacto de este ansia extranjera de conocimiento en la sociedad española supuso un fenómeno singular”, reconoció este catedrático, quien aseguró que “llegó a provocar reacciones contradictorias, que iban desde el orgullo herido por la intromisión exterior al agradecimiento por esa contribución”.
De Blas habló también del “hispanismo de sustitución”, desarrollado durante el régimen franquista y que duró hasta la transición democrática, ya que “lo que no se hacía desde España se hacía desde el exterior”, en referencia al estudio del período republicano y a la Guerra Civil.
Por último, este docente reconoció que espera “una superación del modelo historiográfico basado en los fracasos nacionales, con el que no podemos entender cómo funciona este país”. Precisamente, respecto al futuro, confesó su deseo de que “los hispanistas sigan siendo una cantera de vendedores de la cultura española”, ya que, a su juicio, “es algo que han sabido hacer muy bien”.
