El académico Gutiérrez Ordóñez considera que es “indudable” la influencia lingüística “tanto negativa como positiva” de la Prensa

            Santander, 13 de agosto de 2008.- El académico Salvador Gutiérrez Ordóñez ha considerado hoy en Santander que es “indudable” la influencia lingüística “tanto negativa como positiva” de la Prensa, porque hay “un gran número” de seguidores de los periodistas, “en particular” de los deportivos.

 Gutiérrez Ordóñez, profesor de un Máster para profesores de español que se desarrolla en el Campus de Las Llamas de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), concretó que los “errores que no se pueden exculpar son los de bulto”, cuando un periodista escribe y tiene tiempo “para repasarlos”.

Sin embargo, este catedrático de Lingüística General de la Universidad de León matizó que los lapsus lingue “por la rapidez de las circunstancias” son errores que “todos cometemos”, pero que para “detectarlos” hay que tener una “buena formación y una preocupación para ir mejorando el lenguaje”.

El discípulo del lingüista Emilio Alarcos calificó de “tópico que influye” la repercusión en el lenguaje del uso de nuevas tecnologías, como los mensajes de teléfono móvil, y consideró que “si un muchacho no sabe hablar, escribir o leer bien es porque no ha aprendido”. A su juicio, es “importante” que el niño lea y escriba para que “el recurso de los móviles” para justificar que no se avance en esta materia “no influya prácticamente”.

En este sentido, Gutiérrez Ordóñez consideró que “esos temores apocalípticos” sobre el deterioro del lenguaje con la aparición de nuevos medios “siempre han existido”, y citó como ejemplos la aparición del telégrafo o de los anuncios por palabras.

El docente asturiano expresó que la ortografía es “el recurso que mejor muestra la unidad de la lengua española”, ya que existe una norma ortográfica común a todos los hispanohablantes, idea que contrastó con que “no hablamos lo mismo en Santander, en Canarias, en Andalucía o en América”.

Sobre el objetivo del Máster, Gutiérrez Ordóñez añadió que la formación del profesorado es “fundamental” por la importancia que tiene construir especialistas que sean capaces de “transmitir y enseñar el español a los extranjeros”.

El catedrático destacó que el objetivo fundamental que busca con las clases es enseñar a los alumnos “cómo realizar el énfasis dentro del habla y la tropicalización”, dos términos que para los no especialistas “apenas dicen nada”.

Asimismo, incidió en aspectos como “la multiplicación, la acentuación, la repetición o el señalamiento”, que tienen una importancia “capital” y para los que la lengua tiene unos mecanismos al servicio de estos procesos.

Sobre su entrada en la Real Academia Española en el sillón ‘S’ en sustitución del filósofo Julián Marías, reconoció que supuso una “gran emoción” porque fue “la culminación” de una carrera. Además, “este reconocimiento” a su trayectoria lo agradeció a su familia que “con sacrificio” le apoyó en su formación.