La vigésima edición de los talleres de cocina y baile de la UIMP acogen este año a casi 40 alumnos procedentes de más de 12 países

Santander, 15 de agosto de 2008.- La vigésima edición de los talleres de cocina y baile enmarcados dentro de las actividades extraacadémicas destinadas a los alumnos matriculados en los cursos de ‘Lengua y Cultura españolas para extranjeros‘ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), acogerán este verano a casi 40 alumnos procedentes de más de 12 países.

Las actividades, desarrolladas en el Campus de las Llamas, “ayudan a aplicar en las actividades cotidianas el Español que aprenden los alumnos en las aulas”, como explicó la directora del taller de cocina, Milagros González, quien añadió que “lo que más les gusta es la paella, la fideua y la tortilla de patata”.

El ‘taller de cocina’, que tiene lugar en el comedor del pabellón de las Llamas, del que González también es cocinera, se desarrolla estos días desde el 12 al 19 de agosto. Las clases, con una duración de dos horas y media, estarán divididas en cuatro sesiones.

La directora del taller señaló que sus alumnos son tan buenos aprendices que “hacen sus recetas en sus países y me mandan las fotos por Internet”.

Davide Porcu, un alumno italiano, explicó que “los italianos cuidamos bastante la línea en casa pero en este curso es imposible”. Además, se mostró como un “profundo amante de la cocina española” y sobre todo de las tapas y los pinchos, reconociendo la importancia de aplicar el Español en situaciones coloquiales reales.

Por otra parte, el profesor Jesús Terán, que impartirá el ‘taller de baile español‘ hasta el día 21 de agosto, los martes y jueves, en horario de 18:30 a 20:30 en el aula 1.2,, explicó que sus alumnos “tienen duende y hablan muy bien el baile”. También insistió en que en su clase no hay problemas de comunicación ya que “la danza tiene su propia manera de expresarse”.

“Quiero enseñarles los distintos palos del flamenco y los principios básicos de las sevillanas, nuestro baile más demandado”, recalcó el profesor, quien aseguró sentirse “muy sorprendido” al ver como sus alumnos “aún no entienden la lengua castellana, pero sí sienten el lenguaje del baile español como suyo propio”.