Mauricio Wiesenthal afirma que hoy día “es muy difícil escribir novela en una Europa que se parece tanto a los Estados Unidos”

 

            Santander, 19 de agosto de 2008.- El escritor Mauricio Wiesenthal ha afirmado hoy en Santander que “es muy difícil escribir novela en una Europa que se parece tanto a los Estados Unidos” y en la que “ya no hay personajes” sino que, por lo contrario, “hay seres clonados que van vestidos y repetidos por una máquina fotocopiadora”.

Wiesenthal agregó que en la vieja Europa “ibas a un café y veías personajes”. “Desde el camarero hasta la señora de la limpieza, cada uno de ellos era una novela”, aseguró en una rueda de prensa previa su intervención en el Ciclo ‘Martes Literarios’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) donde, además, participó en el curso ‘Escribir a solas. El diario íntimo en el siglo XXI’.

El autor de ‘La Belle Époque del Orient Express‘ también denominó al continente europeo como “la Europa de Bruselas” que, según dijo, “es una enorme oficina de correos” y, añadió, “si contamos con la OTAN, es una oficina de correos con tanques”.

“Esta no es la Europa real”, matizó el narrador, ya que “hoy vivimos en un continente que vive en tutela de los Estados Unidos”. Por ello, consideró “fundamental” que los habitantes de este continente “hablemos como europeos, y no como seres que viven bien, tienen un euro fuerte y están protegidos por los americanos”.

Por todo ello, el escritor de ‘El esnobismo de las golondrinas’ expuso que, a través de sus libros, ha querido “recuperar la idea de que Europa existe” y que, además, “es algo que se vive”.

Asimismo, Wiesenthal defendió que “decir que lo que caracteriza a Europa es la religión católica, es una aberración” debido a que, a su juicio, a dicho continente “le ha caracterizado la libertad de ideas”. Además, recordó que “hemos hecho muchas revoluciones para conseguir la dignidad y por evitar las diferencias sociales, de religiones y de razas”.

En este sentido, el autor de ‘Libro de Réquiems’ explicó que si a Europa vienen tantos inmigrantes “no es porque sólo busquen dinero”, algo que incluso “podrían conseguir robando en sus países”, sino que “quieren conseguir la dignidad y la libertad de sus hijos y de sus mujeres”.