
Santander, 19 de agosto de 2008.- La escritora Rosa Regás ha asegurado hoy en Santander que “podemos ganar medallas olímpicas, pero desde el punto de vista de la educación estamos a la cola”. Por ello, agregó “ha llegado la hora de que todos los esfuerzos se dirijan a la educación” para, de esta forma, “remediar” la situación de la enseñanza que es “la vergüenza de este país”.
“Hasta que no apreciemos que sólo la cultura puede cambiar la sociedad”, indicó la ex directora de la Biblioteca Nacional y, por lo contrario, “sigamos pensando que es la economía y que cuantos más coches tengamos mejor, no se solucionará la falta de interés de los jóvenes”.
Así lo señaló Regás en una rueda de prensa previa a su participación en el ‘Aula de Verano Ortega y Gasset. Iniciación a la Universidad’ que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en la que intervino junto a la catedrática de Literatura Española de la Universidad de Barcelona y directora del curso, Rosa Navarro.
La ganadora del Premio Planeta 2001se mostró “pesimista” respecto a la situación de la enseñanza en España porque, según dijo, a lo largo de su vida “no he hecho más que ver cómo descendía el nivel de conocimiento de los estudiantes”. “Hay niños de catorce años que no saben quién es el Lazarillo de Tormes”, puntualizó.
Por todo ello, abogó por “hacer cursos que orientaran en lo que se puede estudiar” y, de esa forma, los jóvenes “dejarían de ir a la universidad a ciegas y sin interés”. “Me encuentro con chicos de dieciséis años”, relató la autora de ‘Ginebra’, “que no saben qué estudiar y acaban haciendo Empresas o Periodismo”. “No entiendo cómo nuestro Gobierno no hace algo”, sentenció.
“No sé qué ocurre en este país”, expresó la autora de ‘Canciones de amor y de batalla’, que los alumnos “no entienden lo que leen” y, sin embargo “en otros países sí”. Por ello propuso “preguntarnos si somos capaces de hacer planes de estudio” y que “por favor, nos dejen copiar los de los franceses”.
Por su parte Navarro también se refirió al sistema educativo español y consideró que “la mayoría del país tiene una formación cada vez más deficiente”. Según dijo, los políticos “se pelean” por asignaturas que “llamábamos marías en la época franquista” y, sin embargo, “no se preocupan en dar como materias obligatorias aquellas que sientan unas bases culturales, como la literatura española”.
Asimismo, la catedrática opinó que el Gobierno “sólo se preocupa de aparentar una estructura que llaman de convergencia europea” que, explicó, “está orientada a vaciar de contenidos” y, sin embargo, “llenar de palabras vacuas nuevas estructuras educativas”. “Lo peor es que no hay remedio a la vista”, concluyó.
