Experto considera “positivo” transmitir la diversidad para evitar el auge del racismo y la xenofobia

            

Santander, 27 de agosto de 2008.- El catedrático de Psicología Social de la Universidad de Sevilla, Manuel Martínez, ha considerado hoy en Santander que transmitir  la diversidad es “positivo” para evitar el auge del racismo y la xenofobia, ya que el mundo “se ha ido moviendo y avanzando” gracias a la variedad.

Martínez, que participó en el Curso ‘Escuela de Psicología “José Germain”. La persona en su mundo: la psicología de los procesos de adaptación’ organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), explicó que en España la inmigración tiene un papel “muy positivo porque aumenta la diversidad”.

El catedrático aseguró que en momentos de crisis la población autóctona ve “en peligro” su bienestar y rebrotan conductas xenófobas que se deben evitar, a su juicio, “incrementando” las medidas para impedirlo.

En este sentido, Martínez explicó que una de las líneas de actuación debería ser “eliminar la idea generalizada” de que los inmigrantes “gastan más en servicios públicos, sociales o sanitarios”, ya que los informes económicos indican que su aportación al Producto Interior Bruto es “mayor” que el consumo de servicios, lo que produce “un desequilibrio” a favor de los inmigrantes.

Asimismo, lamentó que estas ideas “no estén presentes en la población general”, por lo que “convendría” que se difundieran para “poder eliminar los estereotipos y los prejuicios”.

De igual modo, Martínez expresó que “se debería favorecer la interacción y el intercambio”, ya que “hemos sido educados” en un sistema en el que “sólo nos tenemos que relacionar con nuestros iguales: los chicos con los chicos, las chicas con las chicas y los heterosexuales con los heterosexuales”, ideas que van “en contra” de una visión “positiva” de la diversidad.

“El miedo a todos esos grupos minoritarios viene de que no nos han acostumbrado a relacionarnos con ellos y se nos forman imágenes erróneas, como que los magrebíes son vagos o que los colombianos trafican con droga”, comentó el catedrático andaluz.

Así pues, Martínez apeló a que las administraciones “elaboren” programas para que la gente “pueda contactar” con los inmigrantes para “darse cuenta” de que los “estereotipos negativos son mentira” y de que entre la población autóctona y la foránea hay “más aspectos en común que diferencias”.

Acerca de “la visión positiva de la inmigración”, que en su opinión “no está suficientemente explicada”, expresó que provoca “racismo, xenofobia y prejuicios”. Por ello, instó a quien no quiera “favorecer la convivencia” a reflexionar sobre “qué pasaría si de pronto todos los inmigrantes se fueran”, poniendo como ejemplo la recogida de  fresas en Huelva o de tomates en Almería y los cuidados domésticos y a personas dependientes.

Martínez también aludió a la conveniencia de “difundir ideas objetivas” acerca del número real de inmigrantes que hay en cada localidad para que no exista una “exagerada” valoración de las cantidades, ya que genera, a su juicio, “una mayor amenaza”.

Para ejemplificar esta idea, comentó la existencia de una localidad en la que según un estudio, sus habitantes afirmaban contar con una población inmigrante del  30% cuando en realidad el porcentaje estaba entre el 2 y el 5%.

Sobre la directiva de retorno de la Unión Europea, Martínez expresó que le merece “una valoración negativa” porque discrimina a un grupo de población por encontrarse en una situación administrativa irregular “al no tener papeles” o por estar en paro, lo que “puede provocar su expulsión”.

También se mostró crítico con la directiva porque “limita y endurece” las circunstancias de repatriación y “complica el reagrupamiento familiar”, algo que, en su opinión, es “muy importante” si de verdad “queremos” una auténtica integración de los inmigrantes.