Más de cien especialistas de 40 universidades dan clases en el Máster en Igualdad de Género de la UIMP

La socióloga Constanza Tobío afirma que “la conciliación no lleva necesariamente aparejada la igualdad de género”

Madrid, 23 de diciembre de 2008.- Más de un centenar de profesores y especialistas pertenecientes a más de cuarenta Universidades y centros de investigación dan clases en el Máster en Igualdad de Género, en Ciencias Humanas, Sociales y Jurídicas (92 ECTS), un Posgrado oficial que la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) ha puesto en marcha en alianza académica con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

La familia y la fecundidad; la trayectoria laboral y educativa de la mujer; los roles de género, las relaciones familiares y los derechos laborales; la mujer en los conflictos armados o las medidas de conciliación y la igualdad de género en el marco jurídico son algunos de los conceptos desarrollados en el Máster, que codirigen la científica titular del CSIC, Pilar Nieva-de la Paz, y la profesora de investigación del CSIC, Francisca Vilches-de Frutos.

            “No discutimos la necesidad de conciliación”, puntualizó la catedrática de Sociología de la Universidad Carlos III de Madrid y coordinadora del módulo III del Máster, Constanza Tobío, quien aseveró que “ahora estamos trabajando en los nuevos enfoques en conciliación, en mirar no sólo a las mujeres sino también a los hombres y examinar las políticas a la luz de sus efectos sobre la igualdad”.

            Tobío advirtió que “la conciliación no lleva necesariamente aparejada la igualdad de género” ya que, en su opinión, hay medidas y políticas que “pueden ser eficaces en términos de conciliación, al articular el mundo del empleo y las responsabilidades familiares, pero que pueden mantener o incluso reforzar la división de roles de género”.

           

            Como ejemplo, citó el caso de aquellos países donde la conciliación se resuelve “fundamentalmente” a través de trabajo a tiempo parcial, “que es en gran medida femenino” o a través de permisos parentales de “larga duración”.

            Respecto a los “puntos negros” de la conciliación en España, la catedrática de Sociología destacó el cuidado de los hijos menores de tres años y la coordinación entre horarios laborales y escolares. “Es un problema tremendo”, según Tobío, que “se agudiza en nuestro país porque la mayor parte de las mujeres y madres trabaja a tiempo completo, cosa que no ocurre en otros países donde está muy extendido el trabajo a tiempo parcial, que plantea otros problemas en materia de igualdad, pero resuelve de forma armónica el problema de la conciliación”.

            Tobío también se refirió al problema de las vacaciones escolares, “que son mucho más largas que las laborales” o a las enfermedades leves de los niños como, por ejemplo, las gripes, que, a su juicio, “hacen necesario un tipo de permiso de corta duración, para padres y madres, de libre disposición a lo largo del año, que pueden ser horas o días, según los países”.

            Para la catedrática de Sociología, en España “estamos en una situación bastante rezagada, por debajo de la media europea”, por ejemplo, en escolarización de menores de tres años en escuelas infantiles, donde hay una “gran presencia del sector privado que a veces no es del todo bien conocido o regulado”, o en la concesión de ayudas monetarias.

La Ley de Igualdad, “equiparable al hito del sufragio universal en 1931″

            Por su parte, Pilar Nieva-de la Paz afirmó que la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (22 de marzo de 2007) “es equiparable, en muchos aspectos, al hito histórico que supuso el sufragio universal en 1931″ porque, en su opinión, establece un nuevo marco legal, que “permite recurrir realidades de clara desigualdad que se siguen produciendo en todos los ámbitos”.

“Es un antes y un después”, explicó Nieva, quien hizo hincapié en que esta norma es también “una revolución” porque ha supuesto la modificación de muchas leyes y está obligando a que, desde las instituciones públicas y las empresas, se implementen nuevas medidas ya que si no éstas “se quedan fuera de la ley”. “No es una cuestión de convencimiento, conciencia o compromiso, sino de cumplimiento de un marco legal”, puntualizó.

En este sentido, explicó que la Ley de Igualdad está generando una serie de “necesidades” en todos los organismos, públicos y privados, de personas cualificadas en el estudio y análisis de la situación de desigualdad, para que sean capaces de solucionar este “problema social”.

Precisamente, para dar respuesta a las demandas sociales derivadas de la entrada en vigor de esta norma, la UIMP y el CSIC pusieron en marcha, el pasado mes de octubre, este Máster en Igualdad de Género, en Ciencias Humanas, Sociales y Jurídicas. “Se trata de formar profesionales y de crear una cantera de personas que se quieran especializar para hacer carrera académica y puedan cubrir la necesidad de que los estudios de género entren en la educación superior, en las diferentes titulaciones”, relató Nieva, quien reconoció que “ahora mismo hay un vacío importante”.

Por ello, auguró que este Posgrado “va a posibilitar la aparición de profesionales que puedan ir a las administraciones a trabajar como agentes de igualdad en ellas y a la universidad, para impartir su docencia y hacer investigación en las diferentes áreas que abarcamos”.

Respecto al perfil de los futuros profesionales, Nieva comentó que el Máster en Igualdad de Género ha partido de estudiantes con licenciaturas en carreras dentro del ámbito de las Ciencias Humanas, Sociales y Jurídicas. De hecho, los alumnos de la primera promoción de este Posgrado tienen un “perfil muy variado”, ya que proceden de carreras como Derecho, Sociología, Educación, Periodismo o Filología.

En la misma línea, la científica titular del CSIC insistió en que, a partir de aquí, “se trata de que salgan de su propia especialidad y tengan una formación transversal” porque el Máster se basa en la metodología del “Gender Mainstreaming”, que implica que los temas de igualdad “deben penetrar en todas las esferas y ámbitos de la acción pública”.

“No deben quedarse restringidos, aunque sea importante, a instituciones que trabajan para las mujeres sino que deben entrar en todas las administraciones a nivel estatal, autonómico y local y en todas las esferas: Cultura, Economía o Sanidad”, añadió Nieva, tras asegurar que este es el “primer” máster en igualdad de género con un carácter “transversal y tan amplio”.

“Por lo general, las pocas propuestas que hay en este campo están mucho más especializadas, son másteres únicamente y no tienen como éste proyección hacia el doctorado”, concluyó.