Alumnos del Máster en Igualdad de Género UIMP-CSIC reclaman una mayor concienciación social para terminar con los “estereotipos”

 

 Según algunos estudiantes, en la actualidad, la igualdad entre hombres y mujeres es “teórica, pero no efectiva”

Madrid, 13 de enero de 2009.- Los alumnos del Máster en Igualdad de Género en Ciencias Humanas, Sociales y Jurídicas, que imparten la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han reclamado una mayor concienciación social para poner fin a los “estereotipos” que, en su opinión, hacen que la igualdad entre hombres y mujeres sea “teórica, pero no efectiva”.

De hecho, explicaron que, aunque España cuenta con una legislación “pionera” como la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres de 22 de marzo de 2007 -que modifica una veintena de normas-, existe un “lastre” que viene marcado por los “roles culturales”.

 ”Parece que tenemos asumido que nosotras debemos ocuparnos del cuidado de los hijos o de las tareas del hogar”, lamentó la licenciada en Filología Hispánica, Inmaculada Plaza, quien aseguró que esta situación implica que “estamos en una situación de inferioridad respecto a los hombres”.

Para esta alumna del Posgrado que dirigen la científica titular y la profesora de investigación del CSIC Pilar Nieva-de la Paz y Francisca Vilches-de Frutos, respectivamente, “tenemos que autoconvencernos a nosotras mismas de que debemos cambiar los patrones que hemos aprendido y enseñárselo así a nuestros hijos”.

Plaza reconoció que “lo que más me ha sorprendido es la desigualdad que todavía existe” ya que, según explicó, hasta ahora en la Universidad había visto que tenía las mismas oportunidades que sus compañeros.

“Viendo los datos, las dificultades que muchas veces encuentran las mujeres para acceder a a los puestos de decisión o el hecho de que en ocasiones cobren menos salarios, he abierto los ojos y me he dado cuenta de que la desigualdad es algo que existe”, puntualizó.

Otra licenciada en Filología Hispánica, Laura Burgos, quien está realizando una tesis doctoral en teatro, corroboró las ideas de Plaza y apuntó que “las desigualdades en el campo de la dramaturgia han sido y son flagrantes”.

“Hasta hace muy poco las dramaturgas conocidas en España en el siglo XX eran  poquísimas y gracias a tesis que han hecho investigadoras comprometidas con los temas de género”, relató Burgos, tras aseverar que “si vamos al teatro actual, al coetáneo, y vemos cómo se organizan los montajes teatrales, cuántas directoras de escena hay, comprobamos que las mujeres siguen ocupando los puestos de cuello rosa en todo el gremio”.

Por ello, concluyó que “es necesaria una concienciación social en todos los campos” ya que, a su juicio, “la cultura tiene una labor docente de cara a la sociedad muy importante”. No obstante, auguró que “es difícil cambiar ciertos estereotipos” porque “aunque se están representando obras teatrales vistas desde una perspectiva más feminista, en realidad, si detrás de todo esto sigue habiendo compañías con directores, la lectura no es todo lo positiva que quisiéramos”.

Por su parte, la investigadora Raquel García-Pascual añadió que “la  igualdad teórica ya la hemos conseguido, pero lo que se busca es que sea efectiva, que no sea de trato sino de oportunidades y que las mujeres estemos representadas en igualdad de condiciones que los varones”.

Desigualdad, un problema común

La desigualdad entre hombres y mujeres es un problema común, que afecta a todos los países por igual. Al menos, así lo siente la guatemalteca Melisa Rosales, quien explicó que en su país “la situación de la mujer ha sido muy difícil hasta el momento, las diferencias son bastante visibles, especialmente porque un porcentaje de la población también es indígena y eso hace aún más complicada una equiparación entre hombres y mujeres”.

De hecho, esta licenciada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales reconoció que “en mi país estamos totalmente atrasados”. Además, añadió que le impresiona que en España, a pesar de que “no hace tanto tiempo” que se desarrolló una Ley de Igualdad, “se han visto cambios mucho mayores que en otros países que llevan más años aplicando este tipo de legislaciones”.

“No sabía que se había avanzado tanto en España, ni tampoco en América Latina”, afirmó la profesora de Portugués y Literatura Brasileña Lea Andrade, tras asegurar que fue al empezar su segundo Posgrado en este campo -el primero lo realizó en Brasil hace cinco años- cuando “he visto que también hay Ley de Igualdad en muchos países”.

Por su parte, la licenciada mexicana en Educación Especial Graciela Capistán aseveró que “no hay muchas diferencias porque todas les leyes parten de un supuesto internacional, la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”. “Hay contrastes en cuanto a la población, dado que sus características y necesidades en México y en España, por ejemplo, son diferentes”, concretó.

Transversalidad de las políticas de género

            El Máster en Igualdad de Género en Ciencias Humanas, Sociales y Jurídicas (92 ECTS) surgió para dar respuesta a las demandas sociales derivadas de la entrada en vigor de la Ley de Igualdad de 22 de marzo de 2007.

La norma está generando una serie de “necesidades” en todos los organismos -públicos y privados-, de personas cualificadas en el estudio y análisis de la situación de desigualdad, para que sean capaces de solucionar este “problema social”, según las directoras del Posgrado.

“Espero que el máster me pueda proporcionar las herramientas necesarias para poder llevar a cabo algún proyecto que me permita, de alguna forma, lograr estabilizar la relación para que la sociedad guatemalteca sea menos paternalista”, avanzó Melisa Rosales.

También Graciela Capistán aseguró que tiene “muchas ideas” para desarrollar en el futuro en México. No obstante,  explicó que su proyecto “principal” tiene que ver con la revisión de los libros de texto que se utilizan en educación Primaria, ya que, para ella, “desde ahí se tiene que partir para ir cambiando toda esa cultura sexista por una de género”.