Salvador Ordóñez entrega en Cuenca la Medalla de Honor a Ángel Luis Mota “para que esté vinculado a la UIMP para siempre”

 Texto íntegro del discurso de Ángel Luis Mota

Cuenca, 22 de abril de 2009.- El rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Salvador Ordóñez, entregó ayer en la nueva sede de Cuenca la Medalla de Honor al que fue su primer director, Ángel Luis Mota, “para que esté vinculado a la UIMP para siempre”.

“A Mota nada le era ajeno”, afirmó Ordóñez, quién recordó que, como director de la UIMP, el galardonado elaboró “una ambiciosa programación” trayendo a esta sede temáticas relacionadas con las tecnologías de la comunicación y de la información cuando aún “eran disciplinas incipientes”.

La entrega del galardón tuvo lugar en un emotivo acto que estuvo presidido por Ordoñez, acompañado en la mesa presidencial por el teniente alcalde de Cuenca, Francisco J. Pulido; el presidente de la Diputación Provincial, Juan Manuel Ávila; el delegado de la Junta en Cuenca, Ángel Valiente y la directora de la sede de la UIMP de Cuenca, Silvia Jaquenod.

La mujer de Mota, Carmen Utanda, recogió la Medalla de Honor y leyó unas palabras de agradecimiento que el premiado escribió en el momento en que, desde la UIMP, le comunicaron la entrega de esta distinción. “No soy amigo de homenajes. Pero ya saben lo que decía Ortega: si no quieres que te den una conferencia, dala tú”, comenzó su discurso.

“Yo no opinaré si lo hice bien o lo hice mal”, manifestó el galardonado, “lo que sí afirmo, y soy tajante en ello, es que puse toda la carne en el asador”, apostilló. Además, en su discurso expresó su opinión sobre la UIMP que, a su juicio, “ha cumplido y sigue cumpliendo un papel fundamental en la cultura, no sólo en la española, también en la universal”.

Por último, aprovechó para hacer un llamamiento a la ciudadanía, para que “apoye esta idea que llegó de Cantabria y que, desde el Cantábrico, trajo a nuestra Serranía aires de cultura abiertos y enriquecedores”.