Aída Gómez y Antonio Márquez se unen después de doce años mañana en el pre-estreno de ‘La buena memoria’ en la UIMP

 

Santander, 16 de junio de 2009.- Los bailarines Aída Gómez y Antonio Márquez se unen mañana en el pre-estreno de ‘La buena memoria’ en el marco del ciclo ‘Escénicas en el Casyc’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), después de doce años de su última colaboración, en ‘El sombrero de tres picos’.

Este programa-concierto que recorrerá los estilos históricos de toda la danza escénica española tendrá lugar mañana, a partir de las 22.00 horas en el Teatro del Centro de Acción Social y Cultural de Caja Cantabria (Casyc), e inaugura el ciclo de Actividades Escénicas de la Programación Cultural de la UIMP.

‘La buena memoria’ ofrece la oportunidad de acercarse a las esencias de la mejor danza teatral española, ya que abarca desde la Escuela Bolera y el clásico personaje de ‘Carmen’, hasta la búsqueda de fusión con los elementos formales del teatro de vanguardia.

Aída Gómez y Antonio Márquez son las dos figuras en activo más importantes del ballet español actual y se vuelven a unir mañana de forma excepcional en el Teatro Casyc, acompañados por los bailarines solistas María Alonso, Yolanda Murillo, Joana Flores y Angel Roda.

Galardonada con el Premio Nacional de Danza en 2004 y con el Premio Max de las Artes Escénicas en la categoría de mejor bailarina, Aída Gómez creó su propia compañía de danza en 1997 y ha actuado en algunos de los teatros más importantes del mundo, como el Royal Albert Hall de Londres y el Radio City de Nueva York. Su trayectoria profesional comenzó a los catorce años, cuando se incorporó de la mano de Antonio “El Bailarín” al Ballet Nacional de España.

Por su parte, Márquez se incorporó, también de la mano de Antonio “El Bailarín”, al Ballet Nacional de España, llegando a la categoría de Primer bailarín. Con esta compañía interpretó los papeles principales de obras como ‘Las tardes de la Alameda’; ‘El sombrero de tres picos’; ‘Don Juan’ y ‘Soleá’ entre otros. A lo largo de su trayectoria profesional ha sido distinguido con numerosos premios nacionales e internacionales, como el Premio Nureyev, y en 1995 creó su propia compañía de danza.