Santander, 19 de junio de 2009.- El subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, ha defendido hoy que “las ayudas del Estado son aceptables si las entidades financieras que reciben los fondos se comprometen a reestructurarse con ajustes en su red comercial, en personal, tamaño y potencia”.
Además, consideró que las entidades deberían revisar la expansión que acometieron en el pasado basada en “criterios optimistas”, puesto que en la coyuntura actual “probablemente la red sea excesiva”, durante su intervención en el seminario ‘La profundidad de la crisis y su repercusión en el sector financiero y otros sectores de la economía’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
El subgobernador del Banco de España afirmó en relación a la crisis que “lo peor ya ha pasado”, “al menos en los mercados financieros” y el sistema “no se ha colapsado”, y en respuesta a preguntas de los periodistas indicó que su posible presidencia del FROB (Fondo es Reestructuración y Ordenación Bancaria) es, hoy por hoy, “un futurible en manos de las autoridades”.
Por otro lado, explicó que el Banco de España está revisando el sistema de provisiones bancarias. “En algunos casos nos hemos quedado cortos y en otros nos hemos pasado”, admitió, aunque advirtió que, en cualquier caso, el resultado final de los ajustes será “conservador y prudente”.
En otro orden de cosas, Aríztegui manifestó que el Consejo Europeo de Riesgo Sistémico tendrá “una institución que tiene una importancia capital en el trabajo de la supervisión financiera”, pero alertó de la necesidad de “establecer mecanismos efectivos” para que sus recomendaciones “se materialicen en actividades concretas”.
“Hay un impulso potente para llevar a cabo esta reforma, pero va a ser difícil porque va a haber muchos cambios en poco tiempo”, apuntó el subgobernador, para quien “el reto es no tomar decisiones precipitadas” y que su implantación “se haga de una forma sencilla, meditada, paso a paso” y, sobretodo, con “los recursos necesarios”.
