Santos Juliá considera que “el Estado debe intervenir” en la exhumación de víctimas de la Guerra Civil

 

Santander, 19 de junio de 2009.- El historiador Santos Juliá ha considerado hoy en Santander que “el Estado debe intervenir” en la exhumación de víctimas de la Guerra Civil porque “tiene leyes suficientes para hacer que esos enterramientos ilegales, producto de un crimen, se reparen”.

Juliá, quien ha intervenido en el ‘XI Encuentro de Líderes Hispanos de Estados Unidos. Una agenda iberoamericana’ organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), añadió que “jueces y forenses deben tomar a su cargo la exhumación, si los familiares la demandan y si hay conocimiento de que allí están las fosas”.

El catedrático del Departamento de Historia Social y del Pensamiento Político de la UNED y doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense explicó que, a su juicio, “los familiares tienen la voz de una reparación que se les debe”.

Juliá, Premio Nacional de Historia de España en el año 2005, aseveró que “si los familiares creen que el lugar donde está el asesinado constituye de por sí un cementerio, también tienen su derecho a mantener allí los restos”, en alusión al deseo de los descendientes de Federico García Lorca.

Sobre este mismo tema aclaró que, desde su punto de vista, si familiares de otras víctimas que comparten fosa con el poeta granadino sí quieren exhumar a sus ascendientes “son los jueces los que deben intervenir”.

Fin de ETA

El también comentarista de política nacional, al hilo del nuevo atentado mortal de ETA esta mañana en Vizcaya, explicó que “no hay más solución que la derrota del terrorismo” porque “nunca han querido negociar”. Aseveró que “no se daban las condiciones cuando se habló de apertura de un proceso de paz” ya que, en su opinión, “ETA debe renunciar al uso del terror para alcanzar fines políticos”.

Juliá instó a quienes en el entorno de Batasuna están en contra de la banda a “que lo digan, que no les cuesta nada” porque “siempre estamos conjeturando con este tipo de movimientos, y el tiempo de las conjeturas se ha terminado”. Concluyó que “si quieren entrar en otro camino, que lo digan, ya que todo el mundo en el sistema democrático español tiene libertad de expresión”.