
Santander, 23 de junio de 2009.- La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua, y la presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, Pilar Manjón, han reclamado hoy en Santander a las autoridades educativas que eviten el “adoctrinamiento” de los jóvenes “en el odio, la violencia y la fanatización”.
En una rueda de prensa celebrada en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), con motivo de su intervención en el Encuentro ‘Justicia y terrorismo’, Pagazaurtundua explicó que “hemos llegado a determinar prejuicios ideológicos en críos de 8 ó 9 años” y por ello calificó de “muy importante” que la familia y las autoridades educativas “se impliquen”.
“Hay niños que se están convirtiendo en fanáticos delante de nuestros propios ojos”, lamentó la hermana de una de las víctimas de ETA, quien confió en que la “voluntad política” del nuevo Gobierno vasco se materialice en la puesta en marcha de “planes de educación en valores cívicos” que, en su opinión, “son muy urgentes”.
Pagazaurtundua advirtió a los jóvenes “que caen en el fanatismo identitario y llegan a ser terroristas” de que “no sólo se arruinan la vida a ellos mismos, sino que además causan víctimas permanentes”.
También la presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo reivindicó la tipificación del adoctrinamiento como delito en el Código Penal y explicó que, en el caso concreto del yihadismo, este fenómeno se produce a través de las nuevas tecnologías que es su “modus vivendi”.
En la misma línea, la madre de una de las 192 víctimas del atentado de Madrid alertó del peligro de la captación y el adoctrinamiento a través del árabe, un “idioma propio”, que pueden hablar “sin que nadie se esté enterando” y por ello solicitó la contratación “abundante” de traductores.
Manjón también aseguró que “es la hora de alcanzar acuerdo multilaterales que funcionen con eficacia”. En este sentido, citó como ejemplo la cooperación entre España y Francia en la lucha contra ETA, que “no está funcionando con Marruecos” en el caso del atentado del 11-M.
Por su parte, el portavoz del Grupo de Apoyo a las Víctimas de Omagh en Irlanda del Norte, Michael Gallagher, calificó como “vital” el apoyo de los servicios de inteligencia al trabajo policial ya que, según dijo, “la policía necesita saber qué hacen los terroristas y cómo lo hacen”.
No obstante, el hermano y padre de dos de las víctimas del conflicto del Ulster, reconoció que “no siempre se realiza un cruce de datos suficiente” y lamentó que “no haya un equilibrio claro entre la información que se pasa y las comprobaciones que se realizan entre los diferentes servicios y la policía”.
