Experta afirma que las pulseras antimaltrato son “eficaces” pero “no erradicarán totalmente” la violencia de género

Santander, 30 de junio de 2009.- La directora general de la Mujer de la Comunidad de Madrid, María José Pérez-Cejuela, ha asegurado hoy que las pulseras antimaltrato son “eficaces”, pero “no van a contribuir a una erradicación total y absoluta” de la violencia de género. En este sentido matizó que estos dispositivos de detección de proximidad son “un complemento telemático”.

Asimismo, la directora general de la mujer de la Comunidad de Madrid explicó que estos brazaletes son un sistema “pionero” que combina el control a las víctimas y a los agresores de forma “dual” y que cuenta con dispositivos de GPS.

Así lo declaró en una rueda de prensa en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en el marco del Seminario ‘Políticas de mujer: talento femenino y corrección de la desigualdad de oportunidades’, donde intervino junto a Leo Milstein, vicepresidente de Elmo Tech, la compañía que suministra los dispositivos de detección de proximidad para la prevención de la violencia de género a la Comunidad de Madrid.

Pérez-Cejuela subrayó que la Comunidad de Madrid es “pionera en el mundo” en el uso de este sistema que lleva utilizando tres años y aseveró que para su implantación en el resto del país es necesario “voluntad política y esfuerzo presupuestario”. “Fuimos los primeros”, insistió, y recordó que ahora mismo tienen operativos 165 dispositivos de los 230 que fueron implantados. 

También enumeró los objetivos “prioritarios” de estos sistemas de detección de proximidad, entre los que citó disuadir al agresor, proteger a la víctima y probar ante la justicia el “quebrantamiento” de las órdenes de alejamiento.

Preguntada por su posible implantación en otras comunidades autónomas, Pérez-Cejuela destacó que tanto el Gobierno balear como el Ministerio de Igualdad, este último con vistas a su implantación en todo el territorio nacional, han mostrado interés en adoptar este sistema de detección de proximidad para mujeres víctimas de violencia machista.

Por su parte, Milstein explicó que “junto a los adelantos tecnológicos naturales”, se han incorporado a estos brazaletes “avances que responden a las nuevas necesidades” y que permiten localizar “exactamente” desde el centro de control a la víctima y al agresor y comunicar con ambos, para cumplir con la orden de alejamiento. “Ahora tenemos el control necesario del agresor y también las ubicación geográfica de la víctima”, concluyó.