Los incendios forestales han arrasado 84.000 hectáreas en España este año

 

Santander, 17 de agosto de 2009.- El subdirector general de Política Forestal y Desertificación del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), José Antonio González Martín, ha anunciado hoy en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) que durante los ocho primeros meses de 2009 los incendios forestarles arrasaron 84.000 hectáreas en España.

En este sentido, puntualizó que, hasta el pasado 9 de agosto, se registraron 25 “grandes incendios” en nueve comunidades autónomas, que se concentraron en la segunda quincena de julio y “lamentablemente” costaron la vida a 11 personas. 

González Martín hizo estas declaraciones en la inauguración del Seminario ‘Presente y futuro de los incendios forestales. Su repercusión en el medio natural’, organizado por la UIMP, en la que también participaron el teniente general jefe de la Unidad Militar de Emergencia (UME), Emilio Roldán; el presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla; el consejero cántabro de Desarrollo Rural, Jesús Oria; la directora general de Biodiversidad del Ejecutivo cántabro, María Eugenia Calvo, y el vicerrector de Coordinación de Centros de la UIMP, Ángel Pelayo.

Por su parte, Oria afirmó que la campaña de 2009 está siendo “una de las peores de los últimos años” en Cantabria, donde se han registrado un total de 527 incendios “hasta el momento”, que han afectado a 5.000 hectáreas de superficie de la región. “El mal no está en los años excepcionales, sino en las escalofriantes cifras medias”, reconoció el consejero, quien recordó que “los montes cántabros están sometidos a una media anual de 357 fuegos, que calcinan un promedio de 4.122 hectáreas”.

En los mismos términos se expresó Revilla quien consideró “terrible” que lo que cuesta hacerse en miles de años desaparezca en un día ya que, en su opinión, “el medio ambiente es un valor económico impresionante”. Como ejemplo, el presidente regional explicó que los incendios forestales suponen un gasto de 41 millones de euros anuales para la comunidad autónoma, “sin contar lo que cuesta mantener a las más de 300 personas que trabajan en prevención y extinción de incendios”.

Precisamente sobre la importancia de reforzar la prevención habló González Martín, quien insistió en que el MARM seguirá poniendo a disposición de las comunidades autónomas los medios humanos y técnicos necesarios para la prevención de los incendios. Asimismo subrayó el papel del trabajo coordinado entre las administraciones para “corregir los problemas estructurales de la lucha contra los incendios forestales, el envejecimiento del medio rural y la adaptación de la gestión del riesgo al cambio climático”.

También Oria hizo hincapié en el “firme propósito” del Gobierno de Cantabria “de migrar desde el modelo actual, centrado en la extensión y con un horizonte temporal corto, basado en la mejoría tecnológica del dispositivo de lucha, a un modelo diferente, centrado en la prevención, la planificación, la gestión forestal sostenible y la divulgación con un horizonte temporal mayor”.

Unidad Militar de Emergencias

El teniente general jefe Emilio Roldán recordó que la Unidad Militar de Emergencia (UME) del Ministerio de Defensa fue creada en el año 2005 para que las Fuerzas Armadas junto con las instituciones del Estado “preserven la seguridad y el bienestar de los ciudadanos” en los supuestos de “grave riesgo y calamidad u otras necesidades públicas”.

“Hemos actuado en 21 incendios, en siete de ellos simultáneamente, en diez comunidades autónomas, con 3.500 personas, 228 autobombas, 70 nodrizas y más de mil vehículos”, relató Roldán, quien puntualizó que, en lo que va de año, la UME ha volado “más de 1.100 horas, ha realizado más de 350 salidas y 3.000 descargas”. “En total, hemos echado sobre el fuego 18 millones de litros de agua”, señaló.

Para el presidente cántabro, la creación de la UME es una de las iniciativas “más positivas de los últimos tiempos” ya que, a su juicio, constituye “un alivio para los ciudadanos” y el “último recurso cuando las posibilidades de las comunidades autónomas hacen imposible atajar incendios de la magnitud de los que se han producido últimamente”.