Experto urge a “poner al día” los planes formativos de Medicina en un país que “lidera” la historia clínica digital

Santander, 20 de agosto de 2009.- El especialista en nuevos medios digitales y gestión del conocimiento David Novillo ha alertado hoy en Santander de que “todavía” no existen “médicos nativos digitales” en un país que, sin embargo, “lidera proyectos a nivel europeo sobre historia clínica digital”. Por ello, abogó por “poner al día” los planes formativos, de manera que “no dejen de lado el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)”.

Novillo, quien intervino en el Seminario ‘Calidad e Innovación en el Sistema Nacional de Salud’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), consideró que el hecho de que “grandes países”, como Estados Unidos, pidan asesoramiento a España sobre la historia clínica digital indica que las cosas “se están haciendo bien” y explicó que esta herramienta, que está implantada en un 95%, supone un potencial “increíble”.

Asimismo, el experto se refirió a los recelos que suscita la utilización de la historia clínica digital y subrayó que las autoridades sanitarias trabajan en cooperación con la Agencia de Protección de Datos, que “en ningún caso” dejaría que se vulnerara la intimidad de los pacientes.

Por otro lado, Novillo indicó que los principales retos a los que se enfrenta el sistema sanitario español son la digitalización del historial y la implantación de la receta electrónica, unas reformas que calificó como “las más importantes que se están haciendo en muchísimo tiempo”. Otro desafío “fundamental” de las TIC en el ámbito de la salud, añadió, es facilitar  al paciente información de “calidad y fiable”.

Al respecto, Novillo destacó que la utilización de estas herramientas por parte de los pacientes, les ha llevado a “estar muy bien informados y documentados” y ha supuesto “un cambio en las relaciones medico-paciente” ya que, a veces, es el enfermo “el que abre un debate al medico en la consulta”, un hecho que hace años era “impensable”. Por este motivo, apostó por dar poder al ciudadano “para saber lo que necesita y estar a su disposición”.

En este sentido, el especialista recordó que la información sanitaria disponible en Internet es consultada por el 44 por ciento de los españoles con acceso a la red y que la valoración de su fiabilidad asciende a un 7,2 sobre 10, un dato “muy alto” e incluso “peligroso” si se tiene en cuenta la dificultad de establecer la veracidad de “la información que se está consumiendo”.