Luis Montes modera una mesa redonda sobre la eutanasia y el suicidio asistido organizada por la UIMP

En el acto, que tuvo lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, los ponentes coincidieron en la necesidad de elaborar una “ley integral de eutanasia”

Madrid, 30 de abril de 2010.- El médico anestesiólogo del Hospital Severo Ochoa de Leganés y presidente de la Asociación Morir Dignamente (AFDMD), Luis Montes, ha moderado  una mesa redonda sobre del derecho ciudadano a la denominada “muerte digna”, organizada por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) bajo el título ‘Eutanasia y suicidio asistido, una demanda social’.

El acto, que tuvo lugar ayer a partir de las 19.00 horas en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, contó, además, con la participación del catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid Julián Sauquillo; la catedrática de Sociología y profesora de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Mª de los Ángeles Durán; el vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y catedrático de Derecho Penal de la Universidad Complutense José Manuel Gómez Benítez y la jefa de Servicio del vicerrectorado de Ordenación Académica de la UIMP, Ana López.

Sauquillo defendió que la sociedad contemporánea ha convertido el tema de la muerte en un “tabú” que, a su juicio, “impide el reconocimiento del derecho a la eutanasia” y, en consecuencia, una “parálisis social”. Asimismo, insistió en que una de las causas por las que no se avanza en los derechos de una muerte digna es que la religión “no se ha superado” y en la actualidad “se ha pasado de creer  en la inmortalidad supraterrenal a que se va a ser inmortal terrenamente”.

Por su parte, Mª de los Ángeles Durán, quien superó hace años un cáncer, reflexionó sobre “la anticipación de la muerte” y aseguró que hay tres tipos de muertes en la actualidad. El primero son los accidentes, que implican “poco pensamiento previo por su carácter súbito”; otra clase son los fallecimientos “asociados a la degeneración”, cuando normalmente las personas “no tienen lucidez para decir lo que querrían” y el último grupo lo forman las “enfermedades que avisan con tiempo”, y que tocan en un momento de “lucidez”.

En su intervención, la catedrática de Sociología también definió la medicina como una “acumulación de conocimientos” que, según dijo “dan dignidad” a las personas. No obstante, aseguró que la “decisión final” sobre la muerte debe ser tomada por cada individuo. “¿Por qué no se puede decir no quiero aguantar tanto como la medicina me permita? ¿Quién es dueño de nuestras vidas?”, se preguntó Durán.

El vocal del CGPJ Gómez Benítez afirmó que el principio básico sobre el que se construye la sociedad “no es el derecho a la vida, sino el derecho a la integridad” y abogó por elaborar una “ley integral de eutanasia” que contemple el consentimiento reconocido en la Ley de Autonomía del Paciente y que no consienta ni que los familiares de un adulto capaz puedan ir en contra de la voluntad del enfermo ni que sea punible el suministrar una sustancia al paciente que quiere morir.

Montes también se refirió a la necesidad de redactar una ley de eutanasia y reiteró que los individuos “deben disponer de su propia vida”, y para ello hay que alcanzar el consenso necesario para redactar una ley que posibilite la “dignidad” y la “integridad” del ser humano. “El cumplimiento del testamento vital es un derecho ciudadano a conquistar”, concluyó.

La mesa redonda estuvo organizada por la UIMP en colaboración con la Asociación Morir Dignamente (AFDMD) y el Círculo de Bellas Artes de Madrid.