El ex Alto representante de la Unión Europea rechaza volver a la política española y considera la creación del Servicio Exterior Europeo como su “sueño”
Santander, 30 de julio de 2010.- El ex Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, ha asegurado hoy en Santander que “la situación en Afganistán no tiene “una solución militar, sino política” mediante la creación de “un Gobierno afgano que negocie con los talibanes en un marco regional”.
El escenario en Afganistán ha sido “enormemente difícil y lo seguirá siendo”, por lo que “aquellos que piensen que se va a acabar con una operación militar, ganando una guerra, se equivocan”, dijo Solana a los medios de comunicación antes de participar en el Encuentro ‘El futuro de Europa’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
En relación con las filtraciones de información que revelan la muerte de civiles en Afganistán por la OTAN, señaló que no ha supuesto “ninguna sorpresa”. “La conocía perfectamente porque he estado muy implicado en Afganistán, aunque para el gran público sí es una novedad”, añadió.
Así mismo, explicó que el país asiático ha tenido siempre “grandes implicaciones regionales”. En concreto, una solución del problema pasa por considerar “quiénes son los vecinos y, sobre todo, Pakistán”. “Sin la estabilidad de Pakistán no habrá estabilidad en Afganistán”, agregó.
Preguntado por su posible vuelta a la política española o europea, Solana rechazó que estuviera en sus “planes vitales”. “No voy a volver porque ya he sido ministro quince años y otros quince fuera de España y hay que dejar que otros tomen el relevo”, sostuvo el ex político europeo, quien insistió en que es “un ciudadano comprometido con los asuntos de interés general”, que seguirá participando en la vida pública, colaborando y expresando sus opiniones.
Por otra parte, respecto al Servicio Europeo de Acción Exterior dijo ser uno de sus “sueños” y estar “contento de que se vaya a poner en marcha tan rápidamente”. Además, aplaudió la gestión de su sucesora en el cargo, Catherine Asthon, que, en su opinión está haciendo “una gran labor” y rechazó “las críticas rápidas”, ya que las considera “exageradas”.
Además, Solana valoró la Presidencia española de la Unión Europea, a la que consideró como “muy buena teniendo en cuenta las circunstancias en las que se ha dado”, “en un momento de gran esperanza para Europa”. El Tratado de Lisboa entró en vigor a la par que la Presidencia española, lo que supuso “una transición difícil”, que se ha hecho “con mucha dignidad” y ha sido “muy beneficiosa para Europa”.

