Escritores, músicos, pintores y académicos recuerdan en la UIMP al poeta que “siempre se estaba buscando a sí mismo”
Santander, 11 de agosto de 2010.- El compositor Eduardo Rincón ha anunciado hoy en Santander que acaba de finalizar una ópera sinfónica con la que desea rendir homenaje al poeta José Hierro, su amigo y “casi un hermano” con el que compartió celda en la Prisión Provincial de Santander durante la represión franquista, una experiencia que “le persiguió toda su vida” y que ahora ha generado este gran proyecto, titulado ‘Reportaje’.
La obra se encuentra en busca de financiación para poder ser puesta en escena, después de que, según Rincón, fuera encargada por el Festival Internacional Tardes de España de San Petersburgo y viera frustrada una subvención del Gobierno de España “por culpa de la crisis”, tal y como afirmó el compositor, en una rueda de prensa en la que también intervinieron el escritor Manuel Arce y el poeta y pintor Julio Maruri.
Los tres participan esta semana, junto a otros artistas y académicos, en el ‘Curso Artes y Letras: creadores santanderinos. José Hierro: poemas para el siglo XXI’, que, gracias al patrocinio del Ayuntamiento de Santander y la Fundación Santander 2016, se desarrolla en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Para Eduardo Rincón, la composición de una ópera es “el mejor homenaje que le podía ofrecer” a José Hierro, un hombre “con una vitalidad tan extraordinaria que todo el mundo lo adoraba” y que incluso en una situación extrema como la de estar en prisión se convirtió en “un imprescindible” para quienes habían corrido la misma suerte, al amenizar las horas de cautiverio recitando “a los mejores poetas españoles”, gracias a “su memoria prodigiosa”.
“Recitaba de pié ante un público de pobre gente encarcelada”, relató Rincón, que contaba 14 años cuando compartió celda con Hierro –el poeta tenía 17-, y vio en él “a un hermano mayor, un padre”, al que le persiguieron sus recuerdos “durante toda su vida”. “Cuántas cosas han pasado”, le comentó la última vez que hablaron.
Para el escritor Manuel Arce, Hierro ha influido en él “muchísimo”, no sólo a través de su obra, sino gracias a los momentos compartidos, las recomendaciones literarias y las conversaciones mantenidas durante “más de 60 años de amistad”.
Según afirmó, “Pepe no sabía si venía o se iba, nunca estaba quieto”, como si estuviera “buscando algo”, que se negaba a explicar. Tal vez, según Arce, porque “siempre se estaba buscando a sí mismo”.
Acerca de su trabajo, los tres coincidieron en la “voz propia” que puede reconocerse en todas las obras de Hierro, un poeta “empeñado en escribir prosa” según Manuel Arce. “Yo le pedía una poesía y me entregaba un cuento” porque decía que “la poesía se escribe cuando ella quiere”, concluyó el escritor.

