Investigador de IMDEA-Energía apuesta por “desdemonizar” el hidrógeno porque “no es peligroso y no contamina”

Santander, 18 de agosto de 2010.- El investigador titular de IMDEA-Energía Víctor Antonio de la Peña ha apostado hoy en Santander por “desdemonizar” el hidrógeno porque, según explicó, “es fácil de utilizar, no es peligroso y, sobre todo, no contamina”. En este sentido, afirmó que este vector energético junto con los biocombustibles y la valorización del CO2 son la “clave” para el desarrollo de un futuro modelo energético sostenible.

De la Peña hizo estas declaraciones en una rueda de prensa, en la que también intervinieron el director de IMDEA-Energía, David Pedro Serrano, y el responsable del Centro Nacional de Hidrógeno, Manuel Montes, con motivo de su participación en el Encuentro ‘Energía y Catálisis: nuevos retos para un desarrollo energético sostenible”, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

“La situación energética mundial no es sostenible porque tenemos una dependencia altísima de los combustibles fósiles”, advirtió Serrano, quien puso el ejemplo de España donde ésta alcanza el 80 por ciento. Para el director de IMDEA-Energía, se trata de un porcentaje “inasumible” no sólo económicamente sino también por el impacto ambiental del propio modelo, ya que genera gases de efecto invernadero, que son “los responsables del cambio climático”.

De la Peña reconoció que “la dependencia del petróleo es real y difícil de cambiar” y, por ello, hizo hincapié en la necesidad de que administraciones públicas y empresas apuesten por energías renovables como el hidrógeno o los biocombustibles, producidos a partir de recursos naturales no alimentarios. Así mismo, propuso no sólo secuestrar y almacenar el CO2 -uno de los principales gases de efecto invernadero responsable del calentamiento global-, sino reciclarlo y usarlo como producto de valor añadido, tanto en biocombustibles como en la industria farmacéutica o cosmética.

Respecto a la viabilidad del coche de hidrógeno y su equiparación con el eléctrico, Montes recordó que la tecnología “ya está aquí”, pero reconoció que “todavía no tiene precios competitivos para entrar en el mercado actual”. En la misma línea, Serrano atribuyó el auge del vehículo eléctrico a “las modas” y lamentó que administraciones e investigadores se muevan al ritmo de “tendencias” que duran dos o tres años, cuando el proceso de investigación, desarrollo tecnológico e innovación de una nueva tecnología oscila entre los 15 y 20 años.

Preguntado sobre la posibilidad de que se construya alguna planta geotérmica en España, que constituya una alternativa a las energías clásicas, el director del Centro Nacional de Hidrógeno respondió que en este país hay pocos yacimientos geotérmicos, salvo en Canarias, donde se encuentran de forma “muy limitada”. No obstante, aseguró que el aprovechamiento geotérmico del sol para producir calor es una opción que puede usarse “mucho” en la construcción.

 Abundancia de energías renovables

En su intervención, Serrano aseveró que España es un país con “abundancia” de energías renovables, no para sustituir a medio plazo a las tradicionales, pero sí para reducir de forma “significativa” la dependencia de éstas. Sin embargo, lamentó que el país esté “muy por detrás de su potencialidad”, aunque la contribución de la energía eólica “ya no es anecdótica” y la solar “está empezando a despegar”.

De hecho, hizo hincapié en la “oportunidad histórica” que atraviesan muchas empresas españolas del sector de la energía eólica o solar, ya que “están bien posicionadas, desarrollan tecnología y pueden exportarla a otros países”.